Tú eres tu primera defensa

Cuidado integral
Resumen

“Ninguna agencia, iglesia enviadora o miembro de su familia puede hacer esto por ellos.”

Jessie Ritchey

Fuente
Revista VAMOS

Tú, eres el principal guardián de tu propia vida. No basta con lamentarte si no tienes un equipo de cuidado pastoral, sino que debes depender y buscar de Dios, permitir e invitar a otros a involucrarse en tu vida.

“La primera línea de defensa de cualquier misionero en su propio cuidado son ellos mismos. Ellos son los únicos que pueden asegurarse de apartar tiempo con el Señor, tiempo para descansar, para fraternizar, para realizar algún ejercicio físico, etc. Ninguna agencia, iglesia enviadora o miembro de su familia puede hacer esto por ellos”, dice Jessie Ritchey, consultora de capacitación misionera y cuidado integral y misionera sirviendo en Latinoamérica.

Obed Cruz, representante de SIM para Latinoamérica, también dice: “Está el equipo de campo. Los compañeros de milicia y ministerio que están viviendo lo mismo que tú. Allí mismo habrán líderes con quienes conversar y que probablemente tengan más tiempo que tú en el campo, pudiendo aconsejarte, orar por ti y contigo.” Dios usa de otros para brindarte su ayuda.

No te cierres a esperar recibir cuidado pastoral de un solo lugar. Tal vez, hoy mismo Dios está usando a alguien para cuidar tu vida.

Una pareja de misioneros sirviendo en un país de acceso creativo escribió para COMIBAM lo siguiente: “Considero que lo que algunos llaman cuidado pastoral del misionero sólo puede hacerse por personas que estén viviendo (o hayan vivido) con el misionero en la misma cultura y trabajo; por lo tanto, es responsabilidad del equipo y compañeros de campo velar por su cuidado pastoral”.

Estos misioneros también dijeron que es importante que la iglesia muestre confianza en su misionero, permitiéndole tener mentores y amigos inclusive de otras denominaciones, pero que maduramente podrán ayudarle y orientarle.

“La iglesia enviadora debe procurar encontrar o contactar con otros misioneros o instituciones que estén en el lugar para no dejar que su misionero se encuentre solo”, continuan diciendo.

Yo me cuido

Facilita tu Cuidado Pastoral

  • Debes estar dispuesto a recibir crítica constructiva.
  • Muéstrate dispuesto a recibir asesoría.
  • Sométete a evaluaciones con actitud abierta y sincera.
  • No esperes hasta que haya problemas para buscar ayuda. Busca apoyo dentro de la comunidad cristiana en situaciones de crisis.
  • Busca tu propio crecimiento espiritual por diferentes medios. No olvides la oración y la lectura de la Palabra.
  • Intégrate voluntariamente a grupos de oración y estudio Bíblico
  • Busca la amistad de personas que te escuchen, aconsejen y corrijan.
  • Haz una lista de todas las necesidades que tienes para que puedas decirlas a los que desean ayudarte.
  • Rinde cuentas por tu propia voluntad.
  • Tú mismo debes estar dispuesto a brindar cuidado pastoral hacia otros.

El equipo ideal

No esperes situaciones de emergencia, prepárate y forma un equipo que te pueda ayudar en tu cuidado pastoral.

  • Equipo o comisión de iglesia enviadora comunicándose constantemente contigo.
  • Un mentor (alguien con un poco más tiempo en la fe o en el campo)
  • Un grupo de amigos/socios que “estén” contigo en el campo y con los que tengas contacto constante. Es buena idea, también tener amigos fuera de tu grupo de trabajo o agencia.
  • Tu pastor de la iglesia
  • Líder de agencia
  • Familiares y amigos cercanos.
  • Ten de cinco a siete personas a las que puedes contarles cosas de confiaza y sabes que van a orar por ti. Si quieres que alguien pase más tiempo contigo, ¡Pídeselo! Y dile CÓMO puede apoyarte. No esperes que la gente adivine tus necesidades. Tú tienes que hacer tu parte.
 
Votación
Sin votos (todavía)