concentrado en ser un colaborador

Equipos multiculturales
Resumen

“Trabaja con una mente abierta para aprender, para aceptar y para perdonar”.

Allen Andrews, misionero estadounidense, director de entrenamiento de SIM en EE.UU.

Fuente
Revista VAMOS

Tenemos la tendencia de juzgar al otro cuando no llegamos a entender su comportamiento, pero en lugar de concentrar tus energías en criticar, concéntrate en ser un excelente miembro de equipo.

Reconociendo que tú también estas en un proceso. Que con la ayuda de Dios, puedes sobrellevar las diferencias en amor y cumplir la preciosa obra de ser un colaborador de Cristo.

Aprende de las otras culturas

Lucile Pittet de Suiza, misionera de corto plazo trabajando con SIM, Perú nos contó que trabajar con equipos multiculturales la han hecho descubrir que su realidad cultural es diferente y que incluso el diario vivir es otro.

“Aprende a interesarte por la cultura del otro, así lo podrás entender y una vez que entiendas un poco, ya puedes ser menos exigente”.

Monika Mench de DMG, una agencia misionera en Alemania dice: “Es maravilloso trabajar en un equipo multicultural porque cada uno trae algo a la relación. Los alemanes por ejemplo, son orientados al tiempo, todo tiene que ser efectivo y rápido pero a menudo olvidan la relación con la gente. He aprendido a pasar tiempo con otra gente, compartir experiencias y aprender de los otros. Porque cada cultura adiciona algo a la vida en común”.

Sé tolerante

Marcus Buser de Suiza, director de JuCUM en Cartagena, Colombia dice que debemos aprender a ser tolerantes ya que todos nosotros tenemos una cultura y vemos las cosas desde nuestras gafas culturales, pero que Dios nos quiere unidos en la diversidad. “Dios nos ha creado diferentes, hay diferentes puntos de vista que pueden ser un enriquecimiento cuando entendemos el concepto de la tolerancia”.

No le huyas a la comunicación ni temas expresar cómo te sientes

Si callas, los demás del equipo no adivinarán lo que está pasando y malinterpretarán el silencio. Kim Teo, de Singapur, trabajando con SIM en Asia nos cuenta que para la cultura asiática es difícil expresas sus ideas y emociones, especialmente cuando trabajan junto a los occidentales que son tan directos.

“…Si nos quedamos en silencio es como que estamos de acuerdo. A veces nosotros tratamos de ser educados y no decimos nada pero le diría a la gente de mi cultura que aprendan a ser más expresivos. Creo que los hermanos occidentales apreciarían nuestra honestidad en lugar de quedarnos callados; así evitaríamos malos entendidos y conflictos”.

Practica el perdón

Aun cuando los miembros de equipo no se hayan dado cuenta que te han ofendido. Recuerda ofrecer el perdón de Cristo en todo instante, es el único método para seguir.

Sergio Dettori, director de PMI Argentina, dice que la poca madurez en el carácter de muchos misioneros es la razón principal por la que los problemas multiculturales se vuelven mucho más complejos. El trabajar con gente desafía nuestro orgullo y pule nuestro carácter. Es un proceso en el que también Dios nos está transformando.

Dios, trabaja en equipo, esto se refleja en la trinidad. Nosotros como Sus hijos, también podemos aspirar a seguir Su modelo. Y cuando el mundo vea, que a pesar de las diferencias, se puede trabajar en unidad, sabrá que es posible por la gracia de Dios que mora en nosotros.

“Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste”. (Jn. 17:21).

 
Votación
Sin votos (todavía)