Dios no dijo “vayan y traduzcan las Escrituras”

Dios no dijo “vayan y traduzcan las Escrituras”
Resumen

Algunos cuestionan el ministerio de Traducción de la Biblia, ¿por qué mejor no enseñar a leer y escribir a otros en idiomas más universales? ¿Acaso encontramos un lugar en la Biblia donde se nos dice, “vayan y traduzcan las Escrituras”?

Fuente
Revista VAMOS

¿Cuáles son los argumentos teológicos que fundamentan nuestro trabajo? Podemos usar muchos ejemplos de la Biblia, pero pensemos en Jesús mismo. Jesús es la demostración más sublime de un Dios comunicándose a la humanidad de manera comprensible.

Jesús vivió entre la cultura y habló su idioma para dar a conocer al Padre. La traducción de la Biblia, más que un acto misionero o una iniciativa de una persona u organización, es un acto espiritual y comunicativo que tuvo su origen en Dios para revelarse al ser humano, y como tal, ha de replicarse en cada cultura de la tierra.

No es el mero hecho de colocar un libro más con páginas escritas en las manos humanas, es el acto amoroso de colocar “palabras de vida” que transforman la mente, el alma y el corazón para la eternidad.

En la torre de Babel, Dios hizo en un abrir y cerrar de ojos, lo que a la humanidad le tomaría mucho tiempo: generar la diversidad cultural a partir de la diversidad de idiomas. Los idiomas no son un castigo para la humanidad, como quizás se interpreta desde cierto colectivo de la iglesia.

Pasando de las primeras páginas de la Biblia a las últimas, Apocalipsis 5:9 muestra una imagen del futuro, en la cual toda la diversidad cultural habida y por haber, recibirá una revelación de la Gloria de Dios, y ante el Cordero estarán representadas para rendirle adoración y alabanza, en su respectivo idioma y con alcance eterno.

Este verso sugiere fuertemente que no era, es o será necesario deshacerse de la lengua materna para ser parte de la multitud de los redimidos.

La historia de la Biblia es, por lo tanto, la manera como se desarrolla el plan redentor de Dios, comunicándose inicialmente a la familia de Abraham para presentarles una visión redentora global que fuera promovida por la nación de Israel hacia las demás naciones, por supuesto, debiendo recurrir a medios y maneras para hacer saber las buenas nuevas, lo que implicaría el uso de los idiomas.

¿Cómo pretendía Dios que el pacto Abrahámico (Génesis 12:2-3) se llevara a cabo? ¿Cómo pretendía Dios que Abraham y su descendencia le dieran a conocer? ¿Dibujos? ¿Señas? ¿Señales de humo? La importancia de la traducción de la Biblia comienza considerando el gran amor de Dios por los idiomas, al ser Él mismo, El autor y creador de estos, como una expresión de su carácter creativo y luego reconocer que todo apunta a un cuadro espectacular: Dios será alabado y adorado en todos los idiomas del mundo.

Esa es la imagen y promesa que Dios nos da en Apocalipsis 7: 9,10.

Extraído de Bellas Palabras de Vida, por Nydia García-Schmidt, directora de Alianza Global Wycliffe – Americas

 

 

Si deseas conocer mas sobre este tema, entra al siguiente link: traduccion-bibilica