Caballeros De Dios: Renovando La Armadura Día A Día

Caballeros De Dios: Renovando La Armadura Día A Día
Resumen

“Un hombre de Dios constantemente busca estar lleno del poder de Dios, no confía en sus propias fuerzas sino en las de Dios, ama la verdad y la justicia de Dios, sabe resistir al enemigo con la armadura de Dios, persevera en la oración a favor de otros hombres y mujeres de Dios, habla con denuedo a otros acerca de Dios.”

Hugo Leiva sirviendo en Perú

Fuente
Revista VAMOS

“Hace unas semanas conocí a una hermosa familia, que empezaba su nueva vida en Cristo, buscaban a Dios en Palabra y oración enamorándose cada vez más de Él. Sin embargo no era el mismo panorama para sus dos hijos, parecía que en aquella casa habitaran pequeñas repúblicas independientes, donde el grito de independencia lo dieron la tv, el internet, computadoras y celulares sofisticados”, compartió Oscar Plasencia, líder del ministerio de pre-adolescentes en su iglesia local.

“Después de un tiempo lograron resultados. Ellos siguen firmes, nutriéndose de la Palabra de Dios, dejando que el amor actúe sobre ellos, y como consecuencia su amor actúa en sus hijos; ahora ellos comparten momentos juntos como familia, sus dos hijos lloran por esas demostraciones de afecto, cumplen algunas obligaciones por convicción, ven a su padre consecuente con lo que cree y ellos imitan, y también preguntan “¿qué debo hacer?” esperando consejo; pero aún la lucha persiste, hay cosas por mejorar, pero ambos padres siguen en esa firmeza; porque saben quién va delante de ellos”, exclamó Oscar.

Vivimos en una época donde el activismo está en todas partes aún en la vida de los hijos de Dios. Si bien es cierto nuestra lucha no es contra sangre y carne (Efesios 6:12), es por eso que debemos estar listos para cualquier ataque espiritual que se manifieste de forma carnal, y ¿cómo hacemos eso? ¡Con la armadura de Dios! (Efesios 6:10-11) “Y es esa armadura con la que se vistieron estos padres. Ellos orando por sus hijos, demostrándoles ese amor que antes no expresaban como un “te amo”, “gracias”, “te extrañamos”, detalles, salidas y conversaciones, no iban con una actitud de reprimir sino de disciplinar en amor”. dijo Oscar.

Debemos de renovar nuestra armadura diariamente, siempre observando que no se haya descompuesto en el campo de batalla o hasta quizás oxidado.

Al ver la historia de esta familia vemos que el ser un hombre de Dios es revestirnos de la verdad y la justicia del Señor, es decir, ser íntegros para Él y así nuestro comportamiento hablará por nosotros para TODOS y no sólo nuestra familia y es por ese ejemplo que los demás preguntarán ¿por qué haces esto? O ¿por qué eres así? Y ahí es donde glorificamos a nuestro Dios presentando el evangelio de paz.

 

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