El duelo en el campo misionero

El duelo en el campo misionero
Resumen

Tema misionero sobre el Matrimonio: el duelo

Fuente
Revista VAMOS

En la vida, la pérdida que causa mayor impacto emocional es la muerte de un ser querido.

“Es normal sentir, dolor, confusión, culpa, enojo o tristeza frente a una perdida intempestiva de un ser querido. El sufrimiento es inevitable, como cristianos no estamos inmunes a sentir dolor. Experiencias como estas nos recuerdan la fragilidad humana; pero también, la soberanía de Dios”, dijo Carlos Pinto, director adjunto del área de cuidado integral del misionero para COMIBAM Internacional.

Es importante que el misionero viva el proceso de duelo para llegar a la etapa de recuperación, es decir aceptar la pérdida y adaptarse a vivir la vida sin la persona fallecida.

“Para vivir un duelo saludable hay que aceptarlo y vivirlo; ya que el minimizar el dolor o negar la tristeza y no expresarla, impide el proceso de la recuperación emocional. Es importante ser valiente y arriesgarse a aceptar el dolor que se siente y compartir lo que se vive con personas de absoluta confianza, que sepan escuchar empáticamente y tengan la capacidad de acompañar a la persona que está experimentando un dolor fuerte en el alma”, agregó Carlos.

Es posible que el cónyuge viudo necesite que su familia venga al campo, ayuda con el entierro, asesoramiento o tiempo fuera del ministerio. Fuese lo que fuese, como agencias debemos estar preparadas para responder.

“Como agencias debemos asegurarnos de que el cónyuge restante tenga todo el apoyo físico y emocional que pueda necesitar a corto plazo. La prioridad es el cónyuge viudo y sus necesidades”, dijo Richelle Webb, coordinadora de personal para SIM Latinoamérica.

Las agencias misioneras se encargan de proveer la ayuda necesaria y de comunicarse con sus iglesias y la oficina de envío para facilitar las decisiones que se tomen.

“El misionero debe recibir toda la ayuda, el tiempo y el espacio necesarios mientras se acostumbra a su nueva vida. Puede optar por regresar a casa o por permanecer en el campo. No es un hecho que, si un cónyuge muere, el ministerio debe terminar. Es una conversación para otro momento y no debe emprenderse al comienzo del proceso de duelo”, finalizó Richelle.

Brindando debrief al cónyuge viudo

El escuchar a otros sentir y pensar de la misma manera disminuye la sensación de rareza frente a una pérdida. El debrief alivia emocionalmente al cónyuge viudo. Como agencias o iglesias, debemos tener algunas cosas en cuenta al hacerlo:

  • No lo obligues a expresarse si no lo desea. Si se expresa de forma muy emocional, acércate y sujétalo de manera firme, pero a la vez delicada, mostrando solidaridad, consolación y acompañamiento.
  • Lee un pasaje bíblico que comunique esperanza de forma breve. Recuerda que esta oportunidad es para que la persona sea activa en expresar el impacto emocional que siente debido a la pérdida inesperada experimentada.
  • Sé consciente de los pensamientos y emociones que surjan como la confusión, enojo, desaliento, culpa, ausencia de la presencia de Dios. Es importante no reprimir sino permitir que los expresen.
  • Recuerda que lo que esta persona necesita es ser escuchada para que ponga en orden sus memorias, las procese corrigiendo las conclusiones erróneas que pueda llegar a darle un significado saludable al evento. El escuchar es una forma de consolación en estos momentos. Cada persona tiene su forma y tiempo de expresar su duelo, respetemos esto.

Carlos Pinto, director adjunto del área de cuidado integral del misionero para COMIBAM Internacional

 

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