
Revista VAMOS acerca de la iglesia misionera
Nosotros, la iglesia, somos llamados a cumplir la gran tarea misionera en toda la tierra y es un enorme privilegio ser considerados por el mismo Señor, y ser parte del maravilloso plan de rescatar a la humanidad.
Hoy, la respuesta de la iglesia está creciendo. “Cada vez hay más candidatos, misioneros y más iglesias involucradas en misiones, dijo Moisés López, movilizador y editor del Boletín Misionero de Oración. De la misma manera, Carlos Scott, misionero y facilitador de la iniciativa Misión GloCal se alegra de ver a las iglesias latinas, comprometidas y haciendo su parte.
“Es muy bueno cuando la iglesia entiende que ha sido enviada al mundo para amar, servir, sanar y liberar compartiendo el Evangelio que transforma toda la existencia humana en el poder del Espíritu Santo”, dijo Carlos.
A pesar del creciente compromiso de la iglesia en las misiones, aún hay áreas que debe seguir desarrollando, especialmente ayudar a que cada miembro comprenda su rol personal dentro de la misión.
“Toda la iglesia está en misión y todos somos misioneros. Cada cristiano es llamado a participar y a ejercer el sacerdocio universal de los creyentes”, dijo Carlos.
Dios confió el don del sacerdocio (1 Pe. 2:9) a todo el pueblo redimido por la sangre del Cordero, por lo tanto todo miembro de la iglesia es llamado a proclamar las maravillas del Señor. El Espíritu Santo ha sido derramado sobre todos los cristianos y no sólo sobre algunas personas seleccionadas, no hay excusa.
“Cada cristiano sea ministro, laico o misionero transcultural es llamado al trabajo de solidaridad con todo el cuerpo de Cristo y el mundo. La clave es reconocer que la tarea le pertenece a toda la iglesia y actuar en consecuencia a ello”, dijo Carlos.