
Testimonios cortos para Fortalecer tu relación.
“Oramos y pasamos tiempo juntos al final de cada día. Además, tenemos un día donde salimos a pasear. Cuando falta este equilibrio, nos sentimos cansados y absorbidos por las actividades del ministerio.”
Martha Picazo, misionera mexicana sirviendo en Senegal
“Necesitamos tiempos para desconectarnos de las responsabilidades del ministerio y conectarnos con Dios y nosotros mismos.”
Ramón y Ana Herrera, sirviendo con Provisión en Chile
“Solemos orar juntos por los desafíos que nos encontramos, leer la Biblia y otros libros, y por lo menos una vez a la semana salimos a pasear al parque, hacemos un picnic o andamos en bicicleta. En el campo, siempre habrá más y más exigencias, quehaceres y trabajos, pero debemos ser sensibles al propósito que Dios nos llamó, para no perder el enfoque, y no perjudicar tanto a nuestra familia como al ministerio.”
Gonçalo Manita, misionero brasilero sirviendo en España
“No todo en la vida es el ministerio y ha raíz de eso, aprendimos que teníamos que sacar un día a la semana para dedicarnos exclusivamente a nosotros.”
Jordyn Gonzalez, sirviendo con MissionGo en Colombia
La cosa más práctica ha sido oración diaria y la consistente con la lectura de la Palabra. Además, el separar tiempos de esparcimiento como compartir con la familia, salir a comer juntos, ir al parque para divertirnos, tener vacaciones y mantener un diálogo constructivo entre nosotros.
Mark Royce y Nancy Summers, misioneros de Estados Unidos y Ecuador sirviendo con Encamina Internacional
“Mi esposo y yo vivimos por 8 años en un pueblo a 2 horas de la capital en un país de África Occidental. El único lugar para salir era una tienda pequeña que tenía pocas mesas, y que cuando había electricidad; podías ordenar una soda helada mientras espantabas las moscas. Así que tuvimos que ser creativos e inventamos nuestro propio restaurante en casa de acuerdo a nuestro presupuesto.”
Jessie Ritchey, misionera y consultora de cuidado integral