Factores por las que las familias regresan del campo

Factores por las que las familias regresan del campo
Resumen

Como amigo, pastor o líder, ¿Cómo ayudarías a los misioneros para que piensen bien sobre estos motivos para volver?

Fuente
Revista VAMOS

Algunos misioneros, en especial las familias, regresan del campo por diversos motivos, algunos válidos, pero otros podrían ser prevenidos:

  • “Estaba soltero y sentía que encontraría a mi esposo(a) en mi país de origen.”
  • “Quería formar una familia y tener hijos en mi país de origen.”
  • “Experimenté problemas matrimoniales.”
  • “Mis hijos no se estaban adaptando bien.”
  • “Faltaban opciones para la educación de mi hijo / hijos.”
  • “Envié a mis hijos a la universidad.”
  • “Quería estar cerca de mis hijos adultos.”
  • “Quería estar cerca de mis nietos.”
  • “Quería estar cerca de mis padres ancianos/enfermos.”
  • “Sentí que mi círculo familiar me necesitaba.”

Solucionando las dificultades

Si bien ciertos factores no se pueden prevenir de manera general, algunos SÍ PUEDEN evitarse con la preparación, el cuidado y el tratamiento adecuado.

Las siguientes áreas deben revisarse dentro de las agencias misioneras y las iglesias que envían, con respecto a qué tan bien promueven la salud y el bienestar de los matrimonios y las familias:

  • El proceso de selección
  • Preparación, capacitación y establecimientos de expectativas
  • Cuidado misionero
  • Política de misión
  • Equilibrio entre el ministerio y la vida

Pero al final, no importa cuán fenomenal sea el trabajo que hagan nuestras agencias misioneras o las iglesias enviadoras para salvaguardar y cuidar a nuestras familias, es responsabilidad de cada misionero hacerse algunas preguntas difíciles:

  • ¿Soy demasiado orgulloso de buscar ayuda cuando la necesito? ¿Soy auténtico en cuanto a las luchas con mis amigos, familiares, seguidores, la iglesia de envío o la agencia misionera? ¿Estoy tratando de ahorrar mis fondos presentando solo la mejor cara?
  • ¿Estoy creando una brecha en mi matrimonio al juzgar a mi cónyuge o no estoy ofreciendo el apoyo emocional que necesita?
  • ¿Soy adicto al trabajo? ¿Estoy dispuesto a sacrificar las necesidades de mi familia al ministerio?
  • ¿Estoy permitiendo que la vida en el extranjero y mi ministerio me distraigan de la paternidad para atender las necesidades y los problemas de mis hijos?

Nuestras familias nos han sido otorgadas por Dios y son nuestro ministerio más importante y la oportunidad de servir. Nuestra intimidad con nuestro cónyuge o el bienestar de nuestros hijos nunca debe ser sacrificado por nuestro ministerio.

Nuestra visión del ministerio debe ser realineada para incluir el ministerio dentro de nuestras familias (tanto para mujeres como para hombres) si queremos longevidad y salud en el campo misionero.

Andrea Sears, cofundadora del ministerio dandoDIGNIDAD en Costa Rica

 

 

Si deseas conocer mas sobre este tema, entra al siguiente link: familias-misioneras