Mujeres bivocacionales sirviendo

Mujeres bivocacionales sirviendo
Resumen

“Hay que tener una dedicación equilibrada en ambas ocupaciones, una no es más importante que la otra porque en las dos vocaciones estamos sirviendo a Dios.”

Margarita García, sirviendo en España

Fuente
Revista VAMOS

Las mujeres a lo largo de la historia en las misiones han sido movidas por Dios a salir de sus países a servir en otros, incluso por fines laborales, como es el caso de las bivocacionales.

Por esta razón es importante tomar en cuenta estos consejos antes de salir a un nuevo país:

Antes de salir:

  • Ten los trámites listos antes de llegar al país donde vas a trabajar o estudiar.
  • Busca iglesias y ministros para tener una cobertura espiritual a tu llegada.
  • Establece un grupo de oración en tu país de origen con el cual puedas estar en contacto.

Al llegar al país:

  • Visita a las iglesias y elige una. No dejes pasar mucho tiempo para empezar a asistir e involucrarte.
  • Busca amistades sinceras entre los locales y no solo ministeriales, relaciónate con la gente a la cual quieres servir.
  • Habla de tus emociones (positivasnegativas) con las personas en tu país de origen.
  • No descuides tu tiempo devocional.

Ser bivocacional: ¿Cómo manejarlo? Hay que tomar en cuenta todos los aspectos culturales que sean diferentes a lo que estás acostumbrada en relación al ámbito laboral.

Normalmente somos más conscientes y flexibles a lo diferente en lo relativo al ministerio (porque nos preparan para esto en los seminarios, en los cursos sobre misiones, etc.), pero no tanto cuando estamos trabajando secularmente.

Corremos el peligro de personalizar estas diferencias culturales en nuestros compañeros de trabajo, juzgándolos en base a nuestras expectativas, y esto afecta nuestra actitud laboral y cómo nos relacionamos con nuestros compañeros y jefes.

Nuestra reacción ante las diferencias culturales también debe ser una forma de mostrar el amor de Cristo en nuestro entorno laboral secular.

Hay que tomar en cuenta que trabajar en el extranjero requiere más esfuerzo físico y emocional al realizar actividades del trabajo y ministerio que cuando se hace lo mismo en el país de origen.

Por esta razón en necesario descansar, comer sano y hacer ejercicio. Es primordial conocer la Palabra de Dios, estudiarla y reflexionarla cada día para que sea una guía en cómo afrontar las situaciones cotidianas de ambas vocaciones.

Margarita García, asesora de lingüística de la Universidad de Londres sirviendo en España

 

 

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