Antes de ir 2013 - VAMOS

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revista vamos
Resumen
Desarrollo de la actitud y constancia en el proceso de formación y ciclos completos para llegar a la meta de salida al campo
Fuente
Antes de Ir — Revista VAMOS, misionessim.org

Desde antes que los primeros seres humanos pecaran, el Padre Le dijo que sería enviado a la tierra a morir por toda la hamanidad, y con mucho amor, Cristo empezó a prepararse. Pasaron muchísimos años hasta que un día el Padre le dijo: -ya estás listo para ser enviado a la tierra.

Y estando ya en la tierra, también pasó por otro tipo de preparación como humano, para que el Espíritu Santo le indicara que había llegado el momento de empezar su ministerio público. ¡Y qué ministerio tuvo!

Jesús fue el primer misionero de Dios. La Palabra no menciona en ningún lado que Él fuera a algún centro de capacitación teológica o misionera. Tampoco se menciona que algún tutor de entre los sabios de Grecia fuera su maestro. Lo que sí está registrado es que a los doce años se perdió de la vista de sus padres en el templo y se quedó conversando con los sabios y doctores de la ley, la gente estaba asombrada de que fuera tan sabio e inteligente y de sus respuestas. Pasaron tres días antes que sus padres lo pudieran encontrar. Su respuesta ante la preocupación de su madre María fue: – me es necesario estar en los negocios de mi Padre.

Ya adulto, los Evangelios nos cuentan, que Jesús pasaba mucho tiempo a solas buscando el rostro del Padre, apartado de las multitudes que lo buscaban para recibir alguna palabra de enseñanza, alguna sanidad, comida, alivio o esperanza. Su relación con Dios era tan intensa al punto de decir: -todo lo que digo y lo que hago lo oi y vi hacer a mi Padre. El Espíritu Santo era su Maestro.

Es importante que el misionero se prepare estudiando: las doctrinas bíblicas importantes, sobre misiones, otros idiomas, ejerza sus dones en su iglesia, tenga una profesión, etc. Pero hay cosas que no aprenderás formalmente en un aula como: desarrollar una mayor intimidad con el Espíritu Santo, saber escuchar Su voz, ser totalmente obediente a Su Palabra y vivir una vida consagrada al Padre.

Estos son los temas que te ayudarán a llegar y a mantenerte en el campo, y desde ya necesitas vivirlos antes de salir.

Hay cosas que necesitas hacer y saber antes de salir al campo, para que no llevarte sorpresas.