La Iglesia y la Agencia

agencia Misionera
Resumen

Una buena agencia misionera debe ayudar a la iglesia proveyendo pasos prácticos para realizar el proceso de envío del misionero al campo de misión.

Fuente
Revista VAMOS

“La agencia no debe tomar el puesto de la Iglesia ni en la movilización, sensibilización, preparación, ni en el envío sino más bien, dar el apoyo proactivo y necesario para que la iglesia mantenga real y vivo el llamado apostólico a la misión tanto en Jerusalén, Judea, Samaria y a lo último de la tierra”, comentan José y su esposa, misioneros de SIM. Por lo tanto, debe buscarse el trabajo en equipo, entendiendo que así el obrero puede estar mucho más cuidado y protegido.

“Una alianza entre organizaciones reduce los riesgos en el campo, eso es un gran beneficio ya que estos riesgos pueden perjudicar al misionero”, dijo Obed Cruz, representante de SIM para Latinoamérica.

Estos riesgos pueden ser: la soledad al no adaptarse a la nueva cultura, desorientación del ministerio a realizar, desconocimiento de la cultura local a la que se va a servir, falta de canalización de fondos, entre otros.

Carlos Scott dice que la agencia y la iglesia pueden trabajar muy bien y verse beneficiadas cuando conocen con claridad qué se espera de cada una de ellas, acordar cual será el rol de cada una se traducirá en ventajas y beneficios para ambas.

“Necesitamos iglesias y agencias que den énfasis a la relación e interacción, ya que la clave son las personas. Es más importante su ser antes que el hacer, la relación antes que la producción”, dijo Carlos.

Busquemos la dirección de Dios para las alianzas estratégicas

Carlos Scott junto con su esposa Alicia son los facilitadores de la iniciativa Misión GloCal. Carlos ha servido en varios ministerios y ha sido presidente de COMIBAM Internacional. www. misionglocal.blogspot.com

¿Qué ventajas tiene ir con una agencia misionera? Se espera que la Iglesia trabaje en el proceso de selección del candidato, compruebe su llamado y comience a dar pasos intencionales de entrenamiento. Todo esto llegará a un punto en que necesitará de otros actores en el proceso misionero. La clave será escuchar al Espíritu Santo y seguir su dirección. El trabajo del envío desde mi perspectiva debe ser artesanal y realizado a la medida según cada caso particular, la agencia en algunos casos puede ser necesaria y en otros no. Si enviamos un misionero al mundo islámico lo más probable es que trabajemos con alguna agencia; otras veces el campo de servicio y las situaciones son diferentes por lo tanto, las iglesias pueden trabajar en relación directa unas con otras creando sus propias alianzas.

¿Cómo pueden trabajar mejor la iglesia y la agencia? Podemos decir que una buena relación y determinación de los roles dependerá de un profundo acercamiento de unos con otros, de buscar la guía del Espíritu Santo, orar, profundizar su Palabra, vivir en koinonía, solidaridad unos con otros y recordar que todo tiene su tiempo (Dios no está apurado). En nuestros días hay un mejor entendimiento sobre lo que es la interdependencia, tener estrategias múltiples, mayor participación colectiva, la misión integral y universal, participar en el movimiento global o la comunidad global trabajando en unidad con todo el cuerpo de Cristo.

Para leer el artículo completo, ve a misionessim.org y haz clic en entrevistas.

El Jefe y Sustentador es el Señor

Ir al campo misionero con la ayuda de una agencia puede ser muy beneficioso, pero debemos tomar en cuenta tener expectativas realistas.

“La agencia puede ayudar en la comunicación y administración, pero lo que no puede hacer es lo que al misionero le corresponde, tanto en su carácter, dependencia del Señor y buena relación con su iglesia”, aclara Obed Cruz.

Sería irresponsable que el misionero espere que la iglesia y la agencia provean todo para su cuidado sin hacer su parte. Mario Loss, misionero de SIM sirviendo en Uruguay resalta en un artículo sobre cuidado pastoral: El misionero debe tener conciencia de que hay una dimensión personal que le corresponde a él en participar en su propio cuidado, tiene que entender las funciones de la iglesia y de la agencia para con él y mantenerlos informados de sus necesidades.

Es por ello que en las misiones se necesita de personas maduras, capaces de poder enfrentar los problemas y pruebas en dependencia de Dios, ya que en el campo, estas pruebas las enfrentarán solos. El misionero debe recordar que el cuidado principalmente viene de Dios, que aunque la iglesia lo envíe y la agencia administre, su jefe y sustentador es el Señor.

Otra responsabilidad del misionero es facilitar la comunicación entre su iglesia y la agencia. Julieta Murillo, misionera con SIM trabajando en Ecuador, aconseja que la relación iglesia-agencia debe ser muy clara: “Sería bueno tener algún representante de la Iglesia, que esté al tanto de las actividades de la agencia con respecto al misionero y mantenga informado al pastor y líderes de la iglesia local de lo que está sucediendo con su misionero”.

Los agrega que cuando hay decisiones difíciles de tomar, la agencia y la iglesia deben de estar de acuerdo y bien unidas; de no ser así, el misionero que tiene problemas de madurez buscará apoyo de uno contra el otro, y las dividirá.