
Ser misionero en un país de acceso restringido presenta diferentes retos. Conoce un poco más de ellos.
¿Un James Bond? Consejos para misioneros en un país de acceso restringido
¿Cuáles son algunos riesgos como misionera en un país de acceso restringido?
Sabía que sería difícil por ser una persona bastante abierta y me gusta contar todo sobre mí, me costaba mucho explicarles a todos que antes de ir al Asia estuve en un barco misionero, no podía contar esa parte. Incluso les decía que era un barco de ayuda humanitaria. Era muy difícil decirles que estábamos evangelizando. Otro aspecto negativo era recibir cadenas de mensajes evangelísticos por correo electrónico, ya que podría tener repercusiones por la difícil situación, ya que no se tiene libertad completa y se suele acceder a esta información sin permiso por parte del gobierno.
¿Cuáles son algunas pautas para comunicarse con un misionero de un país de acceso cerrado?
Se plantean varias opciones, la primera es hablar frontalmente con las personas con las que uno se relaciona y que nos sostienen en oración. Les indicamos que nos escriban en clave o de una forma que no sea evidente que se esté hablando de la palabra. Usualmente ambos entendemos lo que queremos comunicar, sin entrar en detalles.
¿Qué palabras le darías a un misionero que va a trabajar en un país de acceso cerrado?
El que está llamado a una nación de acceso cerrado no debe temer, no entrar en estrés por eso, y abordar esta situación con sentido del humor.