Misioneros de alta calidad La Humildad para reconocer lo que nos falta

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Resumen
Una correcta preparación académica, acompañada de experiencia en el campo, entrenamientos específicos dirigidos a la cultura a la que se va, serán la mejor manera de estar preparados, debemos ser humildes para reconocer aquellas cosas que nos faltan y desafiarnos a mejorar.

Misioneros de alta calidad

La Humildad para reconocer lo que nos falta

Creer que con lo que sabemos basta para las misiones es un error. Muchas veces el orgullo puede ser un temible obstáculo que nos impide seguir aprendiendo. Algunos no quieren aprender de las cosas prácticas y otros quieren ignorar todos los estudios, considerándolos de poca utilidad. Aunque cada preparación puede variar dependiendo del lugar al que se va a servir, un misionero debe tener un corazón humilde, dispuesto a capacitarse de la manera más completa posible y cuanto sea necesario para ser un mejor ministro del Señor.

 Daniel Bianchi, representante de COMIBAN Cono Sur comentó en un artículo de Misión Glocal que es menester contar con misioneros que tengan actitudes correctas, sobre todo verdadera humildad. “… sólo así podrán salir como aprendices más que como maestros, como siervos más que conquistadores, como acompañantes más que protagonistas”. Una correcta preparación académica, acompañada de experiencia en el campo, entrenamientos específicos dirigidos a la cultura a la que se va, formación de carácter, etc. serán la mejor manera de estar preparados, debemos ser humildes para reconocer aquellas cosas que nos faltan y desafiarnos a mejorar. Xinia Gamboa es misionera de FEDEMEC que trabaja con niños y mujeres en un país de Asia. Ella nos contó que aunque tener información general sobre el país, la gente, el idioma, etc. era importante, al llegar a un nuevo lugar, hubo muchísimas cosas que no aprendió de los libros, sino en el camino, con la vivencia y experiencia personal. Sin embargo, esto no significa que uno puede obviar alguna área de preparación. Ella dijo: “Prepárate lo mejor que puedas. Aprovecha todas las oportunidades que se te presenten, como seminarios, conferencias de misiones. Entre más aprenda, más te ayudará”.

Deberían ir los mejores prospectos, los más capaces y preparados, aunque esto signifique “perder” al mejor líder de nuestra iglesia. Enrique Zapata, escribiendo para DesarrolloCristiano.com sobre los misioneros dijo que la iglesia necesita dar a sus mejores hombres a esta tarea, así como Pablo y Bernabé, y no pensar que si una persona ha fracasado en su localidad, pueda intentar hacer un ministerio en otro lugar. También mencionó: “…Aun cuando puede existir la excepción a la regla general- el caso de un joven que nadie pensaba que sería un buen misionero y sorprendió a todos- eso no significa que la excepción sea la regla de vida, como algunos pretenden”.