
La Capacitación Misionera Transcultural en Latinoamérica es relativamente nueva y va de la mano con la toma de conciencia por parte del liderazgo de la iglesia de que llevar las Buenas Nuevas a otras naciones y especialmente a los no alcanzados, no es únicamente responsabilidad y “patrimonio” de la iglesia del Señor en los países llamados tradicionalmente “enviadores”.
1. Trasfondo
Durante la década de 1990, COMIBAM comienza a realizar consultas sobre capacitación. En el Cono Sur y otras regiones se celebraron distintas consultas y se elaboró el “Perfil del Misionero Latino” y “El uso del Perfil del Misionero” material que se comenzó a usar para la elaboración y mejora de programas y currículos de capacitación, afirmando los principios de una capacitación holística para la capacitación ministerial integral, basada en resultados deseados o competencias, conceptos que ya estaban siendo aplicados en otros países y con muy buenos resultados.
2. Con imperfecciones pero perfectible
Uno de los temas que crearon serios problemas y hasta condujeron al fracaso de varios centros, fue el haber “determinado” (entre otras presuposiciones), que un buen programa tiene que:
2.1 Ser hecho dentro de un edificio
2.2 que tenga nueve meses de duración y en donde los directivos, capacitadores y estudiantes vivan juntos todo ese tiempo con los que son entrenados. Así se establecieron experiencias de otros entornos como “doctrina general”.
Pasando el tiempo comprobamos que esa idea y dinámica era inaplicable (si no idealista) algunos países (como Cuba) a causa de la realidad y circunstancias en que viven y se mueven allí los candidatos a misioneros, los capacitadores y directivos de los programas. Buenos y prometedores programas comenzaron a cerrar sus puertas. Esta sigue siendo una dificultad hasta hoy.
3. Desafío
Evaluando la problemática, entendimos que la dificultad principal residía en la aplicación de modelos y formatos “copiadas e importadas” (actividad copy-paste) de países cuya realidad y capacidad financiera hacen posible tal formato. La pregunta y consideración que confrontamos era:
3.1 ¿Cómo hacer un programa exitoso dentro de otra estructura/formato?
3.2 ¿Cómo capacitar sin tener una propiedad y elementos educativos adecuados y de avanzada?
3.3 ¿Cómo capacitar sin tener suficientes ni los mejores libros salvo escasos materiales digitales?
3.3 ¿Cómo podemos funcionar exitosamente si los estudiantes y mentores no viven juntos todo el
tiempo?
3.4 ¿Cómo formar transculturalmente en un contexto mono-cultural, si no es posible llevar a los
estudiantes a una inmersión transcultural de corto o mediano plazo? (salir de Cuba no era posible
hasta hace dos años).