
“Se puede ver también como desventaja el hecho de que no hay una continuidad en el trabajo, por lo mismo que no es como los misioneros que se establecen por un largo tiempo y pueden conocer y ser de más impacto en la cultura donde trabajan”.
Daniel Vargas misionero peruano que trabaja en apoyo misionero a los pueblos del Perú con la Misión Cristiana Camino de Vida.
Meredith McAllister, misionera de Texas USA, que trabaja con la misión ReachGlobal (EFCA/ADIEL), y ella lleva diez años en Perú, y dice que aunque hay muchas ventajas que ofrecen los equipos de corto plazo, hay también algunas desventajas en los grupos misioneros a corto plazo:
- Se invierte mucho dinero en los viajes a corto plazo y a veces el dinero gastado en los equipos podría ser usado para otras cosas que beneficien a la comunidad. Digamos que viene un equipo de su iglesia de veinte personas que cada uno levantó $2 000 para venir, lo que hace un total de $40 000, con ese dinero se podría construir por ejemplo, un local comunal para atender a la comunidad con diversos programas implementados por el misionero.
- Las buenas intenciones son mal interpretadas y/o mal administradas. A veces van personas que no están listas y dan un mal testimonio al equipo, la iglesia local, y del Señor Jesús.
- En otras ocasiones al misionero de largo plazo le falta apoyo para recibir al equipo, hay ocasiones cuando han llegado 25 personas en el equipo y el misionero no ha podido atender a todos.
- También pueden faltar buenos traductores, y el mensaje puede ser mal comunicado, cuando se va a otros países que no hablan nuestro idioma.
- A veces los equipos no han sido preparados para las diferencias culturales y comparten cosas que no se entienden, o se malinterpretan en la cultura receptora.
NO estoy diciendo que no se deban hacer viajes a corto plazo, dijo McAllister, sino que deben sacar presupuestos cómodos y prácticos, se debe entrevistar y escoger bien a los que se van a enviar, y se debe capacitar al equipo para comprender algo de la cultura, para que sean más efectivos y se haga la mejor inversión de personas, tiempo, dones, y finanzas.
Nuestro objetivo con estos grupos de corto plazo es ser una bendición a todos aquellos que nos reciben, ya sea al misionero de largo plazo como a la comunidad a la cual nos dirigimos.