
La meta es tener experiencias de corto plazo con una visión a largo plazo y largo impacto.
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No hay nada como experimentarlo
Hacemos misiones en el barrio y aun con nuestra familia, “pero hay algo especial que se desata en nosotros cuando salimos de nuestra rutina y comodidad y vamos directamente a donde las necesidades se hacen más evidentes”, dijo Rich Brown, director de Especialidades 625 Ecuador.
Los viajes en equipo bien hechos tiene un impacto en diferentes niveles.
“Las misiones de corto plazo con una visión a largo plazo son bíblicas, fructíferas, y causan un gran impacto en la Iglesia a favor del reino de Dios”, dijo Héctor Muñoz, de MOVIDA.
“Tenemos gran expectativa de viajes cortos, ya que al regresar dan testimonios de gran impacto para sus vidas y para la iglesia local”, dijo Manuel Carrillo, pastor en Mexicali Baja California.
Calculamos que la mayoría de los misioneros que están sirviendo en el campo transcultural son fruto de una experiencia de corto plazo.
“Los viajes de corto plazo te exponen a la necesidad del evangelio entre las gentes y la oportunidad de ser respuesta de Dios a ellos. Pero un viaje misionero va más allá de una experiencia de corto plazo”, dijo Luz Esther Cádiz, misionera con WEC Internacional.
Claro que hay beneficios en el lugar de servicio y en la iglesia enviadora, pero cambia la vida de la persona que viaja.
“Después de este viaje mi vida no fue la misma. Cada oportunidad misionera que se presentaba la tomaba. Entendí que había un lugar para mí en la misión”, dijo Alfredo Valencia, misionero y movilizador colombiano.
Aparte de una experiencia más, debe llevar a un compromiso mayor con la Gran Comisión.
“Hacer un viaje a corto plazo, me dejó comprometida con volver. En poco tiempo hicimos una gran amistad, a pesar de la barrera del idioma y la cultura logramos una mejor comunicación que nunca falla, esto es el AMOR”, dijo Griselda Delgado de República Dominicana.
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