
El cuidado integral del misionero es frágil. Como pasando un huevo por un grupo grande, todos compartimos la responsabilidad y privilegio de caminar con nuestros misioneros.
Por eso, necesitamos contar con una a otro, la iglesia, pastor, congregación, familia, amigos, agencia misionera, equipo misionero en el campo y aun el misionero mismo.
¿Estás haciendo tu parte?
Cuando estás fuera de tu país y de la cobertura espiritual de tu iglesia, la tentación es mayor. Satanás está como un león rugiente buscando a quién devorar (1 Pedro 5:18).
Él ataca continuamente a los misioneros, son sus blancos favoritos. El caer en pecado es algo que les pasa a todos. Eres humano y estás expuesto a muchas tentaciones, tienes mucha presión como un misionero y necesitas preguntarte a ti mismo: ¿Con quién puedo hablar de esto? ¿Cómo lidio con esta situación? El misionero Luis Ernesto Juárez aconseja, “necesitamos que otros escuchen y caminen con nosotros.
Necesitamos el consejo de un amigo comprensivo.
Si un misionero ha pecado, se sentirá avergonzado. Aun aunque se haya arrepentido y el Señor lo haya perdonado, él tendrá miedo de los juzgamientos y la desaprobación si lo confiesa a sus líderes. Él necesita decírselo a alguien que pueda aconsejarlo y animarlo.
David dice en el Salmo 22: “Cuando me mantuve en silencio, mis huesos se malograron”.
Es verdad que él dice esto sobre confesarle algo a Dios, pero también hay riqueza en confesárselo a un amigo que sabe cómo escuchar.
Ser ese amigo no significa cubrir errores. Significa tratar de entender la situación sin juzgar o acusar.
Necesitas tener uno o dos amigos con quien puedas hablar sobre estos asuntos difíciles. Estos son amigos que conocen tu debilidad y tienen permiso para hacer las preguntas incómodas que no dejarías que otros hicieran.
Necesitas gente que esté dispuesta a ayudarte especialmente si has caído en pecado. Deben ser maduros, capaces de darte un buen consejo y que sepan cómo cuidar de ti.
Si deseas conocer mas sobre este tema, entra al siguiente link: cuidado-integral-del-misionero