Los “Cómo” del Discipulado

Los “Cómo” del Discipulado
Resumen

Debemos siempre orar mientras hacemos discípulos, para que sepamos que debemos enseñarles y así ellos puedan empezar a multiplicarse.

Fuente
Revista VAMOS

1. Identifica a las personas FED (Fieles, Enseñables y Dispuestos): 2 Timoteo 2:2, Necesitamos que nuestros discípulos sean personas fieles, no por su fidelidad a nosotros, sino por su fidelidad a Dios y para esto debemos probarlos sino nunca vamos a saber si lo son. El discípulo siempre debe estar dispuesto, porque si él no quiere y no hay tiempo, entonces ¿Cómo va a aprender más acerca de Cristo? Y el discípulo necesita ser enseñable, personas hambrientas de la Palabra y no aquellos que creen que lo saben todo.

2. Conoce su realidad espiritual: 2 Pedro 3:18, Todos somos diferentes, tenemos diferentes trasfondos personales, espirituales, económicos y sociales. Necesitamos saber sobre su relación con el Señor e identificar su hambre por Él para así crecer en Su gracia y conocimiento. Esto se trata más de la actitud del discípulo que de su estado espiritual, desafíalo a crecer cada vez más en la gracia y el conocimiento de Dios.

3. Inicia con poco e incrementa la responsabilidad: 1 Pedro 4:10, Necesitamos esas personas Fieles, Enseñables y Dispuestas.

Debemos encontrar un tiempo y empezar a trabajar para que así se pueda establecer metas como por ejemplo reenseñar todo lo que ha aprendido durante su discipulado, que la persona empiece a hacer discípulos o ir de viaje misionero junto a su discipulador para discipular a otros.

4. Se relacional / pasen tiempo juntos: 1 Tesalonicenses 5:11, Los latinos somos expertos en este punto. Pasar tiempo con otros es muy especial. Incluirlo en tu vida le permitirá que vea las enseñanzas que le compartes y tu fe en acción.

5. Enseña para un cambio de vida (creencia, comportamiento y propósito): Colosenses 3:16, Las creencias que enseñemos deben estar alineadas a la Biblia, porque si el Evangelio es una verdad en nuestras vidas se mostrará en nuestro comportamiento, siempre recordando que el propósito es que el discípulo se multiplique. Así como tú inviertes tu vida en una persona, esa persona debe invertir también en otros. El discipulado no es como un cliente que va al supermercado compra, recibe y va a casa, o como un rio que fluye, se desemboca en el mar y nunca regresa.

6. Preséntale a otros hombres fieles: Hebreos 10:24, Es necesario presentarles a otras personas fieles para que los discípulos sepan que hay una comunidad que Dios está levantando para impactar al mundo. Cuidemos a las ovejas, pero no seamos posesivos, recuerda que son personas.

7. Involúcralos en el cuerpo de Cristo: Efesios 4:11-12, Lo que también se espera del discípulo es que se encuentre usando sus dones y talentos al servicio del Señor y que pueda servir a otras personas, tal como lo hizo Jesús. Es importante recordar que nos reunimos como Iglesia para animarnos unos a otros y renovar nuestras fuerzas.

 

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