Los leprosos del siglo XXI

Los leprosos del siglo XXI
Resumen

Quizás la gente miserable en este planeta es aquella que sufre de fístulas obstétricas. Se trata de un mal de nacimiento, y es común que las víctimas sean adolescentes de África o Asia cuya pelvis no está completamente desarrollada. Sufren de un parto obstruido, no tienen acceso a una cesárea y soportan lesiones internas que las dejan incontinentes – constantemente goteando orina y a veces heces por la vagina.

Fuente
Revista VAMOS

Ellas apestan. Se vuelven forasteras. Generalmente son abandonadas por su esposo y forzadas a vivir solas en las afueras de su pueblo. Son objeto de burla, están desconcertadas, humilladas y desoladas, frecuentemente sintiéndose maldecidas por Dios.

Estas son los leprosos del siglo XXI, y existen tres o cuatro millones de ellos.

Aterrorizadas, avergonzadas y frecuentemente lamentando la pérdida de un niño nacido muerto, las mujeres que sufren de fístulas son echadas de sus matrimonios y hogares. Son incapaces de trabajar, socializar o incluso de alimentarse. Como se podría esperar, esta condición es tan devastadora que puede llevar a una severa depresión e incluso al suicidio. La vasta mayoría son musulmanas.

Casi la cosa más feliz que le puede suceder a una mujer en condición es un encuentro con el Dr. Lewis Wall, un ginecólogo obstetra de la Universidad Washington de St. Louis. El Dr. Wall ha dedicado su vida a ayudar estas mujeres sin voz, promoviendo cirugías de $300 para reparar las fístulas y generalmente devolverles a las pacientes la salud completa.

“No hay experiencia más reconfortante que una restauración de fístula exitosa”, reflexiona el Dr. Wall. “Existen muchas operaciones que solucionan un problema, pero esta transforma la vida de muchos que la reciben.

Es sorprendente. Tomas a un ser humano que está en el abismo de la desesperación y - ¡bum! – tienes a una mujer transformada. Ella ha recuperado su vida”, comentó.

“En Liberia vi a una mujer que había desarrollado una fístula hace 35 años. Resultó ser una pequeña lesión. En 20 minutos fue restaurada. Por la falta de una operación de 20 minutos, esta mujer había vivido en una piscina de orina por 35 años”, finalizó.

El país del Oeste de África Nigeria aprobó el plan del Dr. Wall para un hospital de fístulas afiliado a un hospital para la lepra existente y dirigido por la misión SIM. Además de restaurar fístulas, el hospital también organizará esfuerzos de alcance para promover la salud materna y reducir las muertes a la hora del parto.

Además, promoverá la educación y los esfuerzos de micro-finanzas para capacitar a las mujeres.

Adaptado de: El New York Times

 

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