La mujer en la movilización

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La mujer en la movilización
Resumen

Movilización se escribe con M de Mujer.  Movilizar es hacer que las cosas pasen.  Las mujeres hemos sido equipadas para hacer que las cosas pasen. 

Por ser mujer tengo habilidades para servir en la movilización misionera.  Las mujeres somos capaces de cubrir varios roles a la misma vez y la movilización requiere eso.  La capacidad para coordinar y organizar son cualidades que me han ayudado  en esta tarea de movilización.  La sensibilidad para servir a otros, tanto en la iglesia como  entre los no creyentes.  La creatividad y la iniciativa me han ayudado a iniciar cosas nuevas, aún sin saber del todo cómo hacerlas.  También el buscar respuesta a las interrogantes y alternativas para lograr lo que se necesitaba.  Igualmente me ayuda la cualidad de ser solidaria y querer colaborar desinteresadamente para lograr entusiasmar iniciativas misioneras en las iglesias locales.  El ser mujer comprometida y apasionada me ha ayudado a contagiar a otros, inspirarles y guiarles a cumplir el propósito de Dios.  Nuestro instinto maternal nos lleva a ser cuidadoras, ser mamá gallina.  Esto me ha ayudado a motivar y dar seguimiento a personas con llamado hasta lograr verlos en el campo y una vez allí, seguir acompañándoles en su jornada de vida.

Las mujeres movilizadoras somos capaces de provocar cambios significativos en la congregación, conforme al nivel de influencia que Dios nos ha dado.  La perseverancia y consistencia en el compromiso ha ayudado a movilizar a muchos.

Fuente
Luz Esther Cádiz - WEC Internacional

¿Cómo has sentido que siendo mujer ha afectado de manera mala lo que puedes hacer como movilizadora?

Realmente no he sentido que en alguna manera el ser mujer me afecte negativamente para ejercer la movilización. Creo que lo que ha afectado de mala manera es el concepto equivocado que se tiene de las misiones. En otras palabras, el rechazo o falta de receptividad no ha sido por ser mujer, sino por tener una enseñanza de misiones diferente. La movilización misionera, que es un término moderno dentro de nuestra cultura evangélica, ha ayudado a educar y equipar a la iglesia a tener un concepto de misiones más centrado en la escritura.

¿Tendrás advertencias para mujeres movilizadores y/o palabras de ánimo?

Quiero animar a las mujeres movilizadoras a seguir impulsando la visión misionera con pasión y creatividad. Dar el máximo de sí mismas y perseverar. Un aspecto importante es siempre mantener el respeto por los líderes y pastores. Hay que saber cuándo actuar y cuando es mejor esperar. La movilización efectiva es aquella que, inspirada por el Espíritu Santo, comienza desde donde la iglesia está y la lleva en proceso de crecimiento y desarrollo. No todo se puede hacer de una vez. Será importante ir paso a paso. Algunas veces más acelerado, en otras, más lento. Pero la persistencia y la perseverancia, unidas a la discreción y el respeto; nos ayudan a ver iglesias involucrarse activamente en misiones.

Es importante no criticar ni juzgar a la iglesia que no capta la visión misionera global. A algunos les toma más tiempo. Pero si nos mantenemos disponibles y accesibles, llegará el momento en que nos buscarán para que les equipemos mejor en su desarrollo misionero. Siempre debemos inspirar confianza. La gente nos recibirá a nosotras primero que a nuestro mensaje. Y nuestra vida y testimonio debe respaldar nuestro mensaje. La gente no solo quiere oir, también quiere ver. Que nuestra forma de actuar y de movilizar les motive e inspire. Recordemos siempre que esta obra no es nuestra, sino del Espíritu Santo. Nosotras solo somos instrumentos para alabanza de su gloria. (Efesios 1:5-6)

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