
"La movilización misionera no es solo un sentimiento que no lleva a nada. Implica acción, compromiso, renuncia, servicio, entrega."
Daniela Bustamante, secretaria del Ministerio RAIM
Trabajar de manera directa requiere evaluación, recursos y capacitación, orientación y seguimiento por medio de las metas acordadas.
La movilización es un proceso. No debemos forzarla.
Generalmente requiere una relación, visitas frecuentes, persistencia y, sobre todo, oración. Ayuda al discipulo a considerar la:
- Conexión – con la Misión, la Palabra de Dios.
- Contenido – Gran Comisión, base bíblica de las misiones.
- Cobertura - Asegúrate de proveer recursos y capacitación para todos los niveles y grupos en la iglesia.
- Continuidad – No solo una vez al año, sino frecuentes recordatorios y lecciones.
- Comunicación – Oportunidades y necesidades.
“Esto es el trabajo del Señor, entonces no debemos pensar que lo haremos todo.”
Nigel Webb, movilizador de SIM en Colombia
"Ha sido un proceso largo de perseverancia y fe hasta ver a mi iglesia y mi pastor movilizados y equipados con herramientas precisas y así ver que cada miembro de nuestra iglesia se involucre en misiones, sean discípulos haciendo discípulos y cada uno tenga su rol en la Gran Comisión.Juntos llegaremos hasta los confines de la tierra, Hch. 1:8; sirviendo desde sus casas, trabajos, estudios, ya sea orando, ofrendando, enviando y cuidando misioneros de forma constante."
Fanny Roca,Iglesia Luz del Mundo, Los Ríos - Ecuador