Nuestro rol como discipuladores

movilización
Resumen

Es para TODA la iglesia

La verdadera movilización es ayudar a que la gente vea que no hay limitaciones para servirle a Dios y que todas las áreas, aplican para todos.

Fuente
Revista VAMOS

Nuestro rol como discipuladores es apoyar a que cada miembro encuentre y sirva de acuerdo a sus dones y llamado... en su trabajo, en su familia, en todo lugar, en todas áreas de su vida, comprometiéndose a obedecer el mandato de Dios, orando, dando, yendo y movilizando a otros.

Ayúdalos a descubrir sus dones espirituales y su pasión por el ministerio. Nos toca guiarlos.
"Ponga cada uno al servicio de los demás el don que haya recibido, y sea un buen administrador de la gracia de Dios en sus diferentes manifestaciones". I Pedro 4:10 (RVC)

Christina Conti, movilizadora con SIM

Enseñando verdades

Definición equivocada

Es la misión de Dios, no las misiones

Un problema es la definición que hoy en día se usa de dos palabras tan básicas: La misión y las misiones.

Parece que es solo su plural, pero la palabra “misiones” hoy en día se define como un evento, un viaje, o un momento. La definición está mal, pero es lo que muchas personas en la iglesia tienen en mente, y en parte, es nuestra culpa por no explicar bien la misión de Dios.

Hay que discipular a cada cristiano para que vea que LA MISIÓN de Dios es para todos los días y no son solo viajes o eventos especiales.

Local tanto como global

La responsabilidad de una iglesia para involucrarse en las misiones locales no debe impedir que se involucre también en misiones mundiales. La tarea es inseparable e implica el compromiso local y global.

La Gran Comisión nos habla de ser testigos en forma “simultánea” y no hacer la tarea en forma secuencial (Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra).

Las mismas deben estar balanceadas o equilibradas dando dignidad, simultaneidad y atención a cada una.

Carlos Scott, Misión Glocal

Inspiración NO es movilización

No solo es emocionarse por las misiones, se trata de ser parte de la misión de Dios.

Algunas iglesias celebran conferencias misioneras cada año. Desfilan con banderas de todo el mundo, tienen un gran programa con buenos oradores, pero nadie habla acerca de las misiones nuevamente hasta el año siguiente.

Inspirar es despertar a la gente, pero movilizar es mover a la gente
hacia la acción y una transformación.