
Testimonios para Edificar
Lo primero, segundo y tercero, es hablar mucho. De poco vale solo estar orando, o dando consejos bíblicos como buen conocedor de la Palabra, si no escuchas, entiendes y te empatizas con lo que tu cónyuge vive diariamente.
Tal vez no es lo que esperan oír de un misionero, pero el romanticismo espiritual no funciona en las rutas pedregosas de la vida diaria. En muchas situaciones puedo explicar y alinear mis ideas con un sostén teológico, pero eso no gana el corazón o la mente de mi pareja.
Somos uno en el Señor, y si ambos no conversamos de lo que pensamos, sentimos, sufrimos, dudamos o creemos, no hay forma de fortalecer el matrimonio. La palabra “negociar” fue la primera que usamos cuando comenzamos a charlar acerca de formalizar nuestra relación.
Negociamos no para ganar o perder, sino para lograr un resultado justo para todas las partes involucradas, cediendo o no, pero de acuerdo a un propósito mayor que es tener un matrimonio sano, al servicio de la causa del Señor.
Álvaro y Glaucia Senges, misioneros uruguayos sirviendo con DEM de la Convención Evangélica Bautista del Uruguay en Paraguay
Siendo de bendición de manera inesperada
Cuando fuimos de visita a Chile, la pareja que nos hospedó estaba a punto de divorciarse. Ellos nos dieron el privilegio de quedarnos en su hogar sin saber que estaban pasando por problemas.
Al ver nuestro testimonio y unidad como familia, vieron algo diferente en nosotros y pudimos ayudarlos a restaurar su matrimonio. Nuestra visita terminó siendo una bendición para sus vidas de manera inesperada.
Jordyn Gonzalez, sirviendo con MissionGo en Colombia
¿Se envían misioneros divorciados?
La respuesta a esta incógnita depende del individuo y del campo en el que desea servir.
Algunos países y sus comunidades no aceptarán misioneros divorciados.
Esto se debe a la percepción pública del divorcio, las creencias firmemente arraigadas en la iglesia de que el divorcio es un pecado, etc. No todos los países tienen estas limitaciones, pero esto formará parte de la toma de decisiones sobre dónde uno podría servir como divorciado.
Como regla general, nos gustaría saber que los divorciados han podido abordar bien las razones de su divorcio y que no tienen ningún trauma continuo o necesidades terapéuticas como resultado.
Por lo general, las personas se han divorciado durante un período de tiempo significativo y han podido demostrar una vida de piedad y fidelidad desde entonces.
Richelle Webb, coordinadora de personal para SIM Latinoamérica
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