
Muchos se preguntan ¿es mejor estar soltero en el campo para no distraerse con las obligaciones familiares?, ¿o puedes tener a tu familia activa en el campo como testigo vivo de Cristo?
“La Biblia plantea que las familias están diseñadas para reflejar la relación de Cristo con Su Iglesia (Ef. 5:24- 27) y ser voceras del Evangelio hasta lo último de la tierra”, dijo Andrés Blanco, ex-director de FEDEMEC en Costa Rica.
El plan de Dios para el mundo con las familias es de que reflejen Su amor, perdón y gracia en las naciones.
“Desde el Génesis vemos que Su propósito es bendecir a las familias de la tierra. Además, el mundo necesita conocer el modelo de Dios en una familia cristiana. ¡Qué mejor manera de reflejar la luz de Cristo que a través de tu familia!”, dijo Jesús Loyo, director de Grabaciones Buenas Nuevas en México.
Aunque no parezca, ir a servir con tu familia no es una distracción para el ministerio.
“Cuando estás acompañado de los tuyos, puedes enfocarte mejor en la labor que estás realizando.
No habrá sensación de abandono, como cuando dejamos a los hijos atrás para ir al campo”, dijo Lissette Velasquez, sirviendo junto a su familia en Ecuador.
La familia misionera tiene la bendición de recibir la apertura de las familias locales debido a la presencia de los hijos de misioneros.
“Como padres ganamos amistades y apertura a través de los hijos, ya que al estar en época escolar crean amistades con los niños locales. Hoy día el evangelismo más efectivo es el de persona a persona, mediante un proceso de amistad y relación”, dijo Jomaris Rodriguez, misionera puertoriqueña, sirviendo en España junto a su familia con MEI.
Además, muchas etnias no alcanzadas están orientadas a la familia.
“Los jefes de familia son los hombres y los abuelos juegan un rol importante para sus nietos. El respeto que tienen a la familia es muy fuerte y en esta sociedad orientada a la familia, la familia misionera tiene más puntos en común para compartir con las familias locales”, dijo Soon Inn Lee, misionera con WEC.
La familia es una unidad, siempre están juntos. Esto significa que siempre hay un sistema de apoyo, amor incondicional y vida fuera del ministerio.
“Esta es una ventaja que no tienen los misioneros solteros, pero se puede compartir con ellos. La familia puede impactar, para bien, al equipo misionero y también a la comunidad en donde se encuentra.
Los de la comunidad mirarán a la familia para ver cómo interactúan los esposos, los padres con sus hijos, y la familia en su totalidad”, dijo Richelle Webb, coordinadora de personal para SIM Latinoamérica.
Las familias fueron idea de Dios, así que permite que Dios use a la tuya para Su gloria en las naciones.
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