
Fuente
Revista VAMOS
Para tener una idea de cómo se siente un misionero al dejar a su familia y de cómo puedes ayudar, piensa en lo que tú sentirías y necesitarías— lo material, emocional y espiritual—antes de irte a un viaje largo y dejar a los tuyos.
Ofrece ayudar con las cosas prácticas y en el proceso, puedes también dar un apoyo emocional.
- Ofrecer visitar a su familia con regularidad.
- Ofrecer a su familia la ayuda con cosas prácticas: Hacer las compras de algunas cosas puntuales, llevarles comida, ayudarles con la limpieza de casa, el lavado de la ropa, etc.
- Orar por su familia y dejar que el misionero sepa esto.
¿Cómo te sentirías si no pudieras ver a tu familia por meses?
¿Cómo podrías demostrar empatía hacia los misioneros que están en el campo y sus familias?
Si deseas conocer mas sobre este tema, entra al siguiente link: cuidando-de-los-que-se-quedan