Acortando distancias en medio de una pandemia

Acortando distancias en medio de una pandemia
Resumen

“No es solo una forma temporal de vivir durante la crisis, sino que estamos re-elaborando nuestro seminario para que sea un sistema en línea o semipresencial, y estamos emocionados de cómo Dios ha usado esta crisis.”

Seminario en el Medio Oriente

Fuente
Revista VAMOS

En medio de una pandemia y una de las peores crisis sanitarias que el mundo ha enfrentado en los últimos años, la tecnología permitió acortar distancias, celebrar ocasiones especiales y continuar compartiendo del amor de Dios.

“Parece que, a través de la distancia, la tecnología ha hecho que sea menos amenazante expresar amor a los demás y ser más abierto, especialmente por no estar cara a cara. Es extraño, pero he podido confiar en los demás de una manera que genera confianza para que ellos correspondan”, mencionó Sussi Servant, parte del Centro de Movilización Misionera. “Me encanta la forma en que algunas de mis amistades se han profundizado a medida que hablamos a través de videollamadas. Espero que continúe una vez que estemos cara a cara”, agregó.

Las iglesias no fueron ajenas a los beneficios de la tecnología. Servicios a través de redes sociales, grupos pequeños en Zoom, devocionales a través de WhatsApp y esas son solo algunas de las acciones que realizaron. “Ha sido increíble el contacto virtual con familias completas creando grupos pequeños de enseñanza bíblica, reuniones decoración con más 70 misioneros de campo, redes pastorales, incluso han surgido ministerios de consejería a familias en duelo por la pérdida de un ser querido”, comentaron desde la Iglesia Bautista Misionera de Oaxaca, en México.

Inevitablemente, este periodo también fue de mucho aprendizaje, ya que cada vez más y más personas empezaron a involucrarse cada vez más con redes sociales, aplicaciones y otras formas, todo para mantener la relación y comunicación. Para Nery Torres, quien sirve en Sudáfrica, discipulado y consejería entre niños, mujeres jóvenes y adultas, fue todo un desafío, pero uno que, gracias a Dios, logró superar.

“Yo no soy muy tecnológica y esto también me llevó a aprender a la fuerza a crecer en el uso. Y cada vez que la usaba me sentía muy contenta y agradecida a Dios como nunca antes por ello”, comentó Nery. Ella incluso llegó a tener reuniones de oración a través de WhatsApp.

“Era lindo ver cómo nuestras oraciones fluían a pesar de no ser algo tan personal, pero lo hacíamos justamente para mantenernos unidos y apoyándonos en nuestra vida diaria. Algo que nos sorprendió ver que algunos que no solían orar cuando lo hacíamos en persona empezaron a orar en estas circunstancias y era de mucha bendición”, agregó Nery.

En medio de la pandemia del covid-19, Dios proveyó de todas las herramientas tecnológicas y accesos que nos permitieron expresar amor y seguir llevando la verdad de Jesús a los demás, a pesar de la distancia.