¿Y si Dios te llama para ser un arquitecto?

¿Y si Dios te llama para ser un arquitecto?
Resumen

Debido a que el lugar de trabajo es donde la mayoría de nosotros pasamos la mayor parte de nuestro tiempo semana tras semana, provee una única oportunidad para el ministerio.

Fuente
Revista VAMOS

En mis años de trabajar con estudiantes, varios me pidieron consejo mientras oraban y ayunaban acerca de empezar una iglesia o unirse a una agencia misionera. A veces yo preguntaba, “¿Qué harías si Dios te llama para que seas un arquitecto o ingeniero?” Ellos respondían, “Pero eso es solo un trabajo”.

Me recordaban Efesios 4:11, que se usa para enfatizar que el ministerio o servicio “real” es lo que hacen los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros.

Yo les explicaba que el propósito de los diferentes dones ministeriales es equiparnos para las obras de servicio. Aunque algunos serán llamados para ser pastores, evangelistas, o misioneros, la mayoría de nosotros seremos profesores, comerciantes, técnicos o administradores – entre otros.

Muchas personas creen que el servicio a Dios solo se hace en la iglesia o en el campo misionero. Pero los dones listados en Efesios no son las únicas formas de servir. Otros, tales como el aliento, generosidad, mostrar misericordia (Romanos 12:8) o ayudas (1 Corintios 12:28) son igualmente importantes.

La dicotomía inútil Nuestro llamado profesional es preordinado (como dice en Efesios 2:10) para ser esferas de servicio a Dios. Si no apreciamos esto, probablemente hemos sido influenciados por una o ambas de las dos dicotomías insanas.

La primera hace una distinción indebida entre clero, misioneros, educadores teológicos y el resto del pueblo de Dios que están en el ministerio secular. Por eso, los que tienen llamados profesionales son percibidos como de servicio secular, no servicio cristiano. La otra enfatiza contextos del ministerio. Pero toda vida es sagrada.

Consecuentemente, algunos creen que solo somos responsables en la llamada arena espiritual. Necesitamos una cosmovisión hebraica de todo lo que es sagrado. En el Antiguo Testamento, Dios muestra Su interés en cómo se realiza el gobierno, la agricultura, la industria y el marketing. ¡Había lineamientos sagrados para las relaciones internacionales, el compromiso social y todos los aspectos de la vida que hoy categorizamos como seculares! Sugiero tres razones entre muchas, por las que es importante servir a Dios por medio de nuestras profesiones.

  1. Este es el mundo de Dios y nos llama a ser mayordomos de toda la creación por medio de nuestras profesiones.
  2. Es un contexto único para dar testimonio a otros. No solo hacemos esto compartiendo tratados, sino también por medio de nuestro compromiso, debida diligencia, trabajo duro y eficiencia. Nuestro trabajo ha de hacerse “como para Dios”.
  3. La excelencia es necesaria. Los desastres en el lugar de trabajo causados por descuido, indiferencia, ambición o corrupción requieren una apreciación más profunda de la expectativa de Dios por la excelencia. La pérdida de vida causada por ingenieros que aprueban locales estructuralmente defectuosos o farmacéuticos que venden remedios caducados enfatiza la necesidad de profesionales cristianos.

Cuando cristianos fieles sirven a Dios por medio de su profesión, el señorío de Cristo se aplica a todas las esferas de la vida.

Por Femi B. Adeleye Director Ejecutivo del Instituto de Impacto Cristiano en Ghana, pasó 32 años trabajando con la Asociación Internacional de Estudiantes Evangélicos (IFES).

 

 

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