
Los empresarios no son ciudadanos de segunda clase en el Reino de Dios. La Biblia habla claramente de negocios y presenta aun a una empresaria como un ejemplo santo y de virtud de cómo servir a otros y satisfacer múltiples necesidades en la sociedad.
Veamos algunas de sus características: 1. Hace un estudio de mercado e invierte comprando un terreno. 2. Fuera de sus ganancias ella planta una viña. 3. Obtiene ganancias y reinvierte si ve que aumentarán sus ingresos. 4. Lleva los libros contables y maneja flujo de caja. 5. Hace prendas de vestir de lino y las vende, también suministra de cinturones a los comerciantes. 6. Participa en la fabricación para la venta al por menor. 7. Ha establecido una cadena de abastecimiento. 8. Utiliza parte de las ganancias para el trabajo caritativo, abriendo sus brazos al pobre y extiende su mano al necesitado. 9. Proporciona alimento y el sustento para su casa y también alimenta a sus empleadas. 10. Provee de empleo. 11. Denle la recompensa que ella ha ganado. 12. Su trabajo en los negocios es reconocido, elogiado y ciertamente admirado en la puerta de la ciudad.
Extracto del boletín Journey Together de Liz McGregor de la misión SIM
Abriendo puertas
David Bronkema, Director del Programa Internacional de Desarrollo de la Universidad de Eastern.
BAM explica y justifica al sector empresarial como un sector de trabajo para los misioneros cristianos. Todo el mundo está bajo el dominio de Cristo y es nuestra responsabilidad hacer efectivo ese dominio. Por la forma en que está estructurado responde a los dos mandamientos que son amar a Dios y el segundo amar al prójimo yendo más allá de sólo dar empleo, sino también ir involucrándonos en las estructuras de la sociedad y ser sal en cuanto a la justicia y en cuanto a la pobreza. Y cumple el segundo mandamiento al hacer discípulos a todas las naciones.
BAM abre la puerta para que se dé testimonio del poder del Evangelio en donde las dos fuerzas en constante lucha (los empresarios y la sociedad civil) se puedan unir, con la finalidad de que haya un entendimiento de que los negocios son de Dios y es algo que Él ha bendecido.
Siempre y cuando los empresarios de BAM estén siguiendo los principios bíblicos para hacer negocios, y allí hay un gran potencial para que el movimiento misionero mundial aproveche las áreas de acción de BAM.