Confiando en Los Sueños de Dios

Confiando en Los Sueños de Dios
Resumen

“Si preguntas a los creyentes ¿qué se necesita para caminar sobre el agua como Pedro?, la gran mayoría contestará que se necesita fe, pero es raro el que piensa en que es más necesario bajarse de la barca. Puedes tener toda la fe del mundo, pero quedarte en la barca. Pedro se bajó y una vez que te bajes, Dios hará el resto”.

Moisés López, mexicano, movilizador misionera

Fuente
Revista VAMOS

Recuerda a los grandes hombres de fe que continuaron luchando para ver sus sueños hechos realidad. Pero esos sueños no eran sólo humanos, ellos tenían la certeza de que provenían de Dios, por eso podían persistir sin temor, hacia una meta segura.

Si tú, verdaderamente has sido llamado al campo misionero, puedes confiar en que Dios cumplirá ese sueño en tu vida. Tampoco restrinjas a Dios a tus sueños humanos, si Él quiere transformar lo que tenías en mente, mira con expectativa lo que hace y sé parte de ese plan.

No te desanimes por los innumerables obstáculos que puedes encontrar en el camino. No dejes que el temor opaque tu fe. Permite que Dios trabaje en medio de esas situaciones y crezca tu confianza en Él.

Recuerda las palabras del Apóstol Pablo, que mantenía la esperanza y corría la carrera con perseverancia.

“…sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. Filipenses 3:12b-14 “Si preguntas a los creyentes ¿qué se necesita para caminar sobre el agua como Pedro?, la gran mayoría contestará que se necesita fe, pero es raro el que piensa en que es más necesario bajarse de la barca. Puedes tener toda la fe del mundo, pero quedarte en la barca. Pedro se bajó y una vez que te bajes, Dios hará el resto”.

Moisés López, mexicano, movilizador misionera

Tirar la Toalla

Las reglas del box dicen que cuando un boxeador ya no puede más en una pelea y se da por vencido, su entrenador arroja una toalla al ring, que significa que abandona el combate. Tirar la toalla es renunciar a continuar algo, rendirse, abandonar una situación.

Nuestro entrenador Jesucristo, nunca ha tirado la toalla por nosotros. Él siempre te anima a seguir adelante, hasta el fin, pero a diferencia del entrenador humano. Jesucristo pelea a tu lado. Él está dispuesto a tomar tu lugar en la pelea, sólo debes dejarle participar.

 

Si deseas conocer mas sobre este tema, entra al siguiente link: obstaculos-y-perseverancia