
Hay mucha espera en el proceso hacia el campo. Tenemos que esperar en Dios a la vez que estamos en acción, haciendo nuestra parte para alistarnos.
Como movilizadora, tengo algunas frases que digo mucho a los aspirantes: “No vas a levantarte un día en el aeropuerto con tu equipaje hecho."
Te toca entrar al proceso de prepararte y preparar a tu iglesia para ser parte. Sé intencional. Nadie más lo hará por ti. Tomar la iniciativa no sólo te servirá ahora, sino en la vida misionera donde muchas veces eres el encargado de tu agenda y horario según las necesidades del campo.
“No hay atajos.”
“No quiero hacerte un favor que al final no sea favor.”
Cuando quieras cortar camino al campo, puedes saltar un paso importante en tu preparación. Entra en el proceso que Dios tiene para ti.
Como movilizadora y representante de una misión, no quiero ofrecerte algo que parece más fácil o cómodo, pero que no te ayudará a quedarte en el campo por un largo tiempo.
Hay que discernir si es una puerta u oportunidad de Dios. Sólo porque sea fácil o económico no siempre significa que es lo mejor para ti o está en el tiempo de Dios.
Unos ejemplos que he visto (que no necesariamente se aplican a tu caso):
• No estudiar inglés pero querer ir a un país donde es necesario.
• No levantar fondos en tu país porque se ve más fácil pedir de otro país.
• No considerar un presupuesto adecuado.
• No ser enviado por tu iglesia porque dices que falta una visión misionera. Te toca caminar con tu iglesia para que tu iglesia te acompañe en el campo.
“La perseverancia ES la preparación. Espera en acción.”
Considera que cada demora, cada obstáculo, cada desvío son parte de tu preparación. Tu actitud revela tu entrega al tiempo de Dios y Su soberanía, lo cual será importante una vez que estés en el campo, aún más que antes de ir.
Christina