
¿Cuál debería ser la respuesta de nosotros -la iglesia- frente a la actual situación? Como bien dijo Zaza, directora de PMI, “la iglesia de Cristo no debería perder la oportunidad y ser ese espacio para acoger y expresar amor a tanta gente que va de un lado a otro".
El tema de los refugiados o desplazados lo había escuchado gracias a las noticias, y a algún artículo que mostraba la crisis de los países del Medio Oriente, cómo países europeos los acogían, y la gran ayuda humanitaria que se les brindaba.
Pero no me di cuenta de la profundidad de la situación y su presencia mundial hasta que me tocó trabajar en esta edición desde hace 5 meses. Entrar en la página de ACNUR y leer acerca de los casos y la situación en el mundo y Latinoamérica fue muy sorprendente.
Sin embargo, lo que realmente me tocó fue la película llamada “The Good Lie”. Observar el desarrollo de una historia- basada en la vida real- y no solo imágenes, impacta.
Ponerte en los zapatos de estos niños de Sudán del Sur, que tuvieron que escapar de una guerra civil naciente y caminar unos 1260 kilómetros para llegar a salvo y juntos a un campamento de refugiados… Pero aún ahí, pasar por la larga espera de obtener asilo en los EE.UU, para luego comenzar desde cero en un lugar totalmente diferente, con la gran tarea de adaptarse a una nueva cultura.
Y teniendo en mente Mateo 25:35, recibamos a estos extranjeros -a las naciones- que llegan con gran necesidad, no solo física, social o emocional, sino también espiritual.
Que como hijos de Dios podamos ser buenos amigos, y con paciencia y amor genuino hablarles del camino de esperanza: Jesús.
Ruth