
Cuando el misionero salga y busque la manera de comunicar el Evangelio transculturalmente, primero tendrá que cambiar la forma como se viste y como se comporta.
Incluso tendrá que aprender un nuevo idioma. Una cosa que quizás no ha considerado es que tendrá que cambiar la manera en la que comunica las verdades de Dios.
“Como misioneros, deberíamos esforzarnos constantemente por crear interacciones donde haya buena comunicación. Para que esto suceda, el mensaje debe ser claro no solo para el que habla, sino también para el que escucha,” dijo Corey Garrett, misionero en África Occidental.
La mayoría de la población del mundo son comunicadores orales. En respuesta a esta realidad, la narración bíblica (prédica oral) satisface una necesidad de comunicación directa con simplicidad y poder por medio de enfatizar que La Escritura sea entendible y reproducible.
La narración bíblica sistemática es mucho más intencional, usando conjuntos narrativos con metas específicas hacia el evangelismo, el discipulado, el liderazgo y el entrenamiento teológico.
Como complemento a la narración, deberías tratar de usar otras formas significativas como la música, el drama, la danza, movimientos de manos y cuerpo, parábolas, poemasy proverbios todo para apoyar a la narración.
La narración bíblica es una herramienta que evoluciona rápidamente, la cual puede ser aplicada a través de toda comunidad a su enfoque en el discipulado y su adaptabilidad dentro de cualquier esfuerzo misionero.
“En esta área hemos visto resultados sin precedentes en este resistente grupo de gente. Entre los 4.5 millones de habitantes Wolof, hay menos de 50 cristianos, y hemos visto un buen número de ellos venir a Cristo por medio de este método. Lo que ciertamente sí tenemos cuando terminamos con un ciclo de narración, es un grupo de personas que completamente entienden el Evangelio incluso si no lo aceptan por sí mismos”, dijo Corey.