
Revista VAMOS
A veces los casados miran a los solteros con indiferencia, antipatía o con pena por verlos solos; pero, ser soltero es una gran ventaja y a lo largo de la historia se ha visto la mano de Dios usándolos poderosamente para mostrar Su amor hacia la humanidad, así como Jesús; quién era soltero.
Los solteros pueden vivir en lugares alejados, ayudando a otras personas sin la preocupación por los hijos, el esposo o esposa. Pueden tener una vida tranquila y feliz, compartiendo del amor de Cristo con otras personas, relacionándose mejor y siendo ejemplo, como un hermano o una hermana mayor para los niños y adolescentes.
Rocío Silva (Chile), misionera soltera que trabaja en un orfanato para JuCUM en Camerún, África, expresó, “Yo estoy feliz y segura en este estado. Las luchas existen pero yo siento que Dios me usa, y a través de los niños, Él suple la falta de mi familia. Los niños son para mí por ahora todo lo que necesito”.