
Revista VAMOS
¿Crees que un cristiano puede hacer negocios y darle la gloria a Dios? O ¿Se puede predicar el Evangelio haciendo negocios?
Desde hace cuatro años, un equipo que ha trabajado en Bangkok, Tailan- dia, ha comenzado un negocio que fabrica joyas llamado Nightlight (Luz de noche). Su misión es restaurar a personas en el aspecto social, espiritual, económico, emocional y físico. Hoy, 80 mujeres trabajan en esta empresa.
Muchas de ellas han sido prostitutas o han estado en riesgo de serlo, porque sus familias las vendieron para la prostitución. La compañía está basada en valores cristianos y la oración es parte esencial en el negocio.
Ellos no le piden a nadie que se convierta, pero no ocultan lo que son ni lo que creen. Han visto un número cada vez mayor de mujeres cuyas vidas son totalmente transformadas y cómo llegan a ser seguidoras de Jesús. Cerca de la mitad de
las mujeres han comenzado una iglesia. Los líderes y los miembros de ella fueron vendidos como esclavos para trabajar en la industria del sexo.
Estos nuevos creyentes, ven la fe cristiana como una vida de poder que transforma. Para ellos, esto es mucho más que una declaración bíblica que aprendieron.
Cuando se trabaja con víctimas de la prostitución y el tráfico de personas, se debe poder contestar la pregunta: fuera de la prostitución y del tráfico de esclavos para la prostitución ¿qué otras oportunidades hay? Debemos poder ofrecerles un trabajo con dignidad como una alternativa sostenible. Los empresarios cristianos aquí tienen las llaves para combatir la esclavitud de hoy, en pleno siglo 21.