
Revista VAMOS
Hasta hace poco, Josué estuvo batallando con sus temores. En una conferencia misionera, Dios lo llamó a las misiones, pero él se sintió asustado de lo que implicaba esta decisión. Tras este tiempo de larga tensión, entre seguir con su vida o hacer lo correcto, ha decidido obedecer al llamado de Dios. Ahora, no sabe cuáles son los siguientes pasos a seguir.
Muchos, como Josué, aceptan el desafío de servir en las misiones, pero en el proceso no toman pasos concretos para cumplir con su llamado, alguien que ha sido llamado a las misiones debe prepararse.
Cuando oímos la palabra preparación lo primero que viene a nuestra mente son cursos teóricos y seminarios pero,
se trata de más que todo eso.
La preparación se preocupa de la formación integral, en los distintos aspectos de tu vida y tanto en la parte teórica como en la práctica.
Raimundo Morris que fue misionero en Chile y Argentina comenta en un artículo para Mision Glocal: El Saber Hacer tiene que ver con una Educación Integral. Debemos tener una postura equilibrada entre lo intelectual y lo práctico. Se deben ver destrezas desarrolladas para enfrentar la vida y el ministerio, antes de proveer sólo una respuesta teórica a la vida.
Y es que muchas de las cualidades necesarias para el campo de misión no se desarrollan sólo en salones, sino en las experiencias de vida, en el trato con la familia, las responsabilidades en el ministerio, entre los amigos, con nuestros pastores y líderes, etc. Es la suma de todo esto, lo que permitirá a un misionero ser mucho más eficaz para la misión.
Estudios realizados por Laura Mae Gardner (Wycliffe) dicen que las razones por las que misioneros dejaron el servicio tienen que ver más con asuntos relacionados al carácter o espirituales y no de conocimiento. Por lo tanto, para tener obreros mejor preparados para el campo, es necesario preocuparnos por una preparación completa, en todo aspecto de sus vidas y no sólo en lo intelectual. Tal vez te desesperas por salir al campo sin haber eviden- ciado fruto en tu propia iglesia, o tal vez eres de los otros que asisten a todos los seminarios y cursos teológicos seguro que Dios te ha llamado pero con muchos temores para salir. Sea cual fuere tu caso, necesitas entender que una parte de la preparación de Dios para tu vida es trabajar en tu carácter.