
“Es importante que los que se han comprometido a apoyar financieramente a los misioneros continúen haciéndolo. Este es un momento en que nuestro amor y compasión es evidente para todos y un momento en el que se construyen relaciones profundas.”
Richelle Webb, coordinadora del personal para SIM Latinoamérica
Las crisis no solo nos afectan de manera física o emocional, sino también económica.
“Uno de los temas relevantes de hoy es cómo seguir sosteniendo sin caer cuando hay circunstancias que golpean la vida, la iglesia y la comunidad”, dijo Carlos Scott, director de Misión Local y Global (GloCal).
Debido al confinamiento en muchos países de Latinoamérica, varios cristianos han perdido sus trabajos, las iglesias han cerrado sus puertas y como consecuencia las ofrendas misioneras han disminuido.
“Recordemos que nuestra esperanza para nuestra seguridad, el mundo y la provisión hoy y mañana está en el Señor (Sal. 46:1).
Hay un llamado más elevado que nos mueve, no solo como equipos de apoyo o misioneros sino como seguidores de Cristo: el amor.
Ese ha sido siempre el llamado de la Iglesia. No cedemos al miedo, la culpa o las crisis. Siempre respondemos mostrando el amor de Cristo entre nosotros y nuestro mundo. El hecho que nuestra economía se ve afectada, no es sinónimo de que debemos dejar de confiar en Dios y en Sus promesas”, dijo Jessica Wood, sirviendo con MissioNexus.
Es fácil recurrir a la preocupación, el miedo o el pánico durante al escuchar las noticias constantemente, ver las tiendas vaciarse, que todo se cierra y los eventos se cancelan.
“Pablo nos recuerda enfocarnos en el Señor, y no solo con desesperación, sino con alegría.
Él es Dios y tiene el control, así que como no te hará faltar a ti como ofrendante o como misionero. En medio de esta crisis, nosotros los cristianos tenemos un mensaje para compartir con aquellos paralizados por el miedo y la incertidumbre, así que preparemos para ser sal y luz”, agregó Jessica.
Dar para las misiones es un privilegio que no debería cesar aun en los momentos inciertos de nuestra historia.
“Invertir en la vida de un misionero es una manera en la que puedes experimentar que ‘Hay más bendición en dar que en recibir’ (Hch. 20:35), porque quizá estés dando un paso de fe en tus finanzas confiando en que, así como Dios cuida de tu misionero, se complace en tu generosidad y también cuida de ti (Flp. 4:15-19)”, dijo Luis Quero, sirviendo con JUCUM en México.
En momento de crisis como ésta es donde nuestra fe y confianza en Dios se pone a prueba. Lo mejor que podemos hacer es confiar en Sus promesas.
“Si alguna circunstancia adversa nos está golpeando pensemos que Dios es bueno. Siempre nos va a llevar más allá de lo que imaginamos y pensamos. Sostén la cuerda, no te rindas jamás”, agregó Carlos.
Si deseas conocer mas sobre este tema, entra al siguiente link: misiones-en-tiempos-de-crisis