
“Les ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que se unan conmigo en esta lucha, y que oren a Dios por mí. “
Romanos 15:30
Amada iglesia de Jesucristo, es importante que entiendas que ningún misionero puede ni debe ir sin el apoyo de la congregación que lo envía. Más aun los misioneros que van a campos cerrados o restringidos al Evangelio. Ellos enfrentan fuertes luchas en el campo que les es adverso en muchos aspectos: espiritualmente la oscuridad es agobiante y tremendamente evidente y tienen muchos ataques espirituales, la situación política contraria a la predicación del Evangelio y los pone en peligro constante, enfrentan mucha frustración porque las personas demoran mucho en entender el mensaje de Cristo por sus patrones religiosos demoníacos; lo cual dificulta la obtención de resultados en corto tiempo, la soledad humanamente hablando es un factor que lo sienten más fuertemente, etc.
Por eso, tu responsabilidad y parte en el cumplimiento de la Gran Comisión que hemos recibido por ser parte del Cuerpo de Cristo es: - Ora fiel y constantemente por tus misioneros para que lleven con valentía el mensaje de salvación y vivan una vida victoriosa. Pide que sus vidas estén llenas de la presencia de Dios, vean Su mano poderosa y experimenten Su amor y cuidado cada día de sus vidas en el campo.
- Provéerles de cuidado integral, es decir cuida de su salud espiritual, emocional, muestra genuino interés por sus cosas más cotidianas y dales de tu tiempo para escucharlos, tanto cuando están en el campo o cuando vuelvan a su país de origen. Es común escuchar a los misioneros decir que nadie en sus iglesias los quiere escuchar.
- Ofrenda fielmente para su sustento económico en el campo y no tengas misioneros latinos que deban volver del campo antes de tiempo porque ya no cumples el compromiso hecho con Dios de apoyarlos económicamente.
- Sé sensible al tema de la seguridad en las comunicaciones con tus misioneros. NUNCA menciones en tus mails, cartas o por skype la palabra misionero, cristianos, Dios, etc. Aunque no lo creas los pones en peligro, a sus colegas misioneros, a la agencia misionera, a los creyentes locales que trabajan con los misioneros y a la iglesia que los ha recibido en el campo. Tampoco divulgues a todo el mundo el nombre, agencia, país e iglesia en la que trabaja tu misionero.
- No los presiones pensando que en poco tiempo muchos se habrán convertido por su ministerio o que ya deberían haber abierto alguna iglesia.
Tu apoyo es importante y vital para un misionero en campos restringidos, estas cosas las necesita todo misionero de parte de su iglesia, pastores, líderes, familia y amigos.
Si deseas conocer mas sobre este tema, entra al siguiente link: trabajo-en-paises-restringidos