Refugio de creatividad

Refugio de creatividad
Resumen

La India es un destino principal para el tráfico sexual humano, con una cifra de 2,5 millones personas prostituidas en más de 1.000 distritos rojos (zona roja, barrio en donde se concentra prostitución y negocios relacionados con la industria del sexo). Entre un tercio y la mitad de estos son menores, ya sean nacidos en los burdeles o víctimas de la trata de personas.

Fuente
Revista VAMOS

El componente principal de este proyecto fue abrir una casa de cuidado de muchachas menores de edad (menores de 18 años) rescatadas del tráfico sexual. Es una casa-escuela que se centra en la alfabetización, en las terapias creativas como el arte, la música y los deportes; y aprendizaje a larga distancia ya que las niñas no podrán asistir a la escuela. Los consejeros ayudan a las niñas a superar el trauma de lo vivido y a recibir sanación Es por esto que REDLIGHT GREENLIGHT (Luz roja – luz verde) fue establecido.

Trabajando con organismos asociados y las iglesias locales, desean llevar el amor de Cristo y la verdad a los distritos rojos para ver vidas transformadas y a ofrecer a estos niños una “luz verde” de la esclavitud.

Si algunas de las chicas que ya han cumplido 18 años, aún no están listas para vivir independientemente, la Casa de la Restauración B4A las recibe para ayudarles terminar su educación, completar su formación profesional, culminar sus casos en los tribunales y continuar su recuperación antes de vivir por sí solas.

 

Los pastores y líderes tienen una tarea

Los pastores y los líderes de las Iglesias deben conocer sobre tráfico, especialmente en la región donde trabajan y tienen su ministerio.

El tráfico humano no es el mismo en todas partes del mundo. En algunos países, por ejemplo, es muy común para los papás vender a sus hijas al tráfico porque se enseña que las niñas son menos valiosas para las familias que los niños. Al conocer cómo es el tráfico en el área en la que trabajan, los pastores pueden ayudar a los miembros de su iglesia a entender la situación.

Además, lo que las iglesias pueden hacer es apoyar a los sobrevivientes. Quienes sobreviven al tráfico humano tienen necesidades complejas: psicológicas, sociales, emocionales, físicas. Si no hay un sistema de apoyo para los sobrevivientes, ellos están en gran riesgo de volver al tráfico. Si no hay un sistema de apoyo, las iglesias deberían buscar formas de hacerlo.

Por Elise Hilton, autora del libro Un mundo vulnerable: El alto precio del tráfico humano

 

 

Si deseas conocer mas sobre este tema, entra al siguiente link: trafico-humano