
Como cristiano puede ser que hayas experimentado momentos en los que tu vida espiritual ha flaqueado. En el campo misionero esto puede suceder y debes estar advertido para darte cuenta de ello y rápidamente enfrentarlo. Estas son algunas alertas que diferentes misioneros a los que hemos entrevistado han compartido con nosotros:
- El Termómetro de la familia y amigos:
- ¿Tienes problemas en la relación con tu familia?
- ¿Sueles pasar tiempo con ellos?
- ¿Qué áreas fuertes y débiles ven ellos en tu vida?
- La pereza y desgano por las disciplinas espirituales:
- ¿Te cuesta mucho leer tu Biblia?
- ¿Últimamente no sientes ganas de pasar tiempo con Dios?
- ¿Cuándo fue la última vez que ayunaste?
- ¿Oras todos los días y disfrutas de hacerlo?
- Falta de agradecimiento a Dios:
- ¿Das gracias a diario por las cosas grandes y pequeñas de la vida?
- ¿Te cuesta reconocer lo que Dios hace por ti?
- ¿Últimamente solo te enfocas en lo que te falta y no en lo que Dios ya te dio?
- ¿Sueles recordar todas las veces anteriores en que Dios te ha bendecido de alguna manera?
- El aumento de tensión y sobrecarga:
- ¿Sueles tomar un tiempo de descanso?
- ¿Consideras que tienes demasiado trabajo?
- ¿Sientes que ya no tienes tiempo para nada?
- ¿A menudo te sientes abrumado por las responsabilidades?
- Irritabilidad y crítica:
- ¿Has empezado a sentirte aburrido en el ministerio?
- ¿Criticas constantemente a tus otros miembros de equipo?
- Falta de amor por la gente:
- ¿Te gusta hacer cosas por otros?
- ¿Tiendes a ser paciente con las personas?
- ¿Sientes compasión por aquellos que están en necesidad?
- ¿Ayudas a otros en todo lo que esté a tu alcance?
- Querer escapar de tu realidad:
- ¿Últimamente ves mucha televisión?
- ¿Llenas tu horario de muchas cosas para no pensar en lo que estás sintiendo?
- ¿Ocultas lo que sientes a tus amigos más cercanos para que no sepan que te pasa algo?
Si respondiste ‘sí’ a la mayoría de preguntas, probablemente estás experimentando un enfriamiento espiritual. Debemos recordar que es algo por lo que todos pasamos en algún momento de nuestra vida y no significa que no podamos volver al Señor. Lo importante es reconocerlo y buscar regresar a tu primer amor. Te animamos a conversar con tu pastor o con algún líder de confianza.
Si deseas conocer mas sobre este tema, entra al siguiente link: mi-vida-espiritual