
La tensión y la bendición de equipos multiculturales
Los equipos en el campo misionero generalmente son multiculturales. Por lo tanto, será necesario que te anticipes a conocer algunas de las características propias del equipo.
Es en medio de la tensión, que el equipo multicultural es una bendición, pues nos ayudará a crecer en el área transcultural y esto nos hará más sensibles a otras culturas. De igual manera, nos da la oportunidad de aprender lo bello del otro y hacer que el mensaje de Cristo sea más universal e impactante para la humanidad.
Ahora menciono esto, porque una de las mayores razones por la que los misioneros regresan del campo de servicio antes de tiempo es por los problemas en las relaciones interpersonales.
Uno se sorprende al saber que este tipo de problemas existen, incluso entre personas que están sirviendo a Dios. No obstante, la Biblia está llena de ejemplos del trabajo en comunidad. Un modelo efectivo que podemos observar es el de la Trinidad, donde el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y estos tres son Uno (1 Jn 5:7). Ese es el anhelo de nuestro Señor que caminemos en unidad para que así reflejemos su amor. Por eso es importante que como misioneros tengamos el compromiso de esforzarnos en cultivar relaciones personales saludables y de tener una perspectiva bíblica para solucionar los diferentes problemas que puedan surgir.
No se trata del grado de las tensiones que pueden pasar en el campo misionero, mas bien que es lo que hacemos con estas, eso es lo que verdaderamente importa. Por eso en esta edición queremos mostrarte las bendiciones de ser parte de un equipo multicultural, pero a su vez, reconocemos que esto toma trabajo y no siempre será fácil, por las tensiones que pueden surgir. Así mismo, encontrarás ideas para superar las dificultades.
Queremos animarte con los testimonios honestos del campo misionero, desafiarte a entender y amar a las personas de otras culturas, a evaluarte a ti mismo, reconociendo lo que tú aportarás al equipo, a buscar a Dios y Su fuerza para que tu carácter sea transformado a la imagen de Cristo y puedas bendecir al equipo dónde Dios te lleve.