
Mira la siguiente lista de prerrequisitos para recibir dirección y responde las preguntas:
La disposición a obedecer a Dios es un prerrequisito para recibir Su dirección.
¡Si no estás dispuesto con todo tu corazón hacer la voluntad de Dios, no tiene sentido preguntarle cuál es!
¿Estás completamente rendido para hacer Su voluntad?
No podemos poner condiciones a la dirección de Dios. Si piensas algo como, “iré a cualquier parte excepto…” o “haré cualquier cosa excepto…,” Dios te probará en eso hasta que hayas rendido ese punto de resistencia.
¿Estás poniendo una condición o un límite a lo que Dios te podría pedir que hagas? ¿Quieres tener el control?
Los seres humanos tenemos una tendencia a hacer nuestros propios planes y pedirle a Dios que los cumpla y que bendiga lo que nosotros queremos hacer.
Dios quiere que saquemos nuestras manos del timón y Lo dejemos conducir.
¿Estás tratando de controlar tu futuro decidiendo tú mismo cuál es la voluntad de Dios para ti?
La desobediencia a los mandamientos de Dios pone una nube entre nosotros y Él. No podemos esperar que Él nos guíe si deliberadamente estamos desobedeciendo algo que Él dice en Su Palabra. Si estás siendo desobediente, confiesa tu pecado, y arrepiéntete (decide hacer lo que es correcto).
¿Estás desobedeciendo a Dios en alguna parte de tu vida? Discerniendo la Voluntad de Dios
El temor puede bloquear la dirección de Dios.
A nuestro enemigo le gusta hacer que tengamos miedo de hacer la voluntad de Dios, tentándonos a pensar que seguramente detestaremos lo que Él nos pedirá que hagamos: “¡Él podría pedirme que vaya a un desierto!”; “Detestaría tener que recaudar dinero”; “Podría terminar soltero”; “Tendría que abandonar mis sueños.”
¡No necesitamos temer! “Deléitate en el Señor y Él te concederá los deseos de tu corazón. Encomienda tu camino al Señor.” Salmo 37:4-5. Después de todo, Él es el que pone los buenos deseos ahí.
¿Temes a algo o a alguien?
Confiésaselo a Dios y síguelo con la confianza de que Su voluntad verdaderamente es el mejor plan para tu vida.
Un deseo de huir. “Quiero escapar de esta mala situación; necesito un cambio de escenario,” dijo un candidato al preguntar a acerca de llegar a ser misionero. Las decisiones tomadas cuando estamos reaccionando a situaciones negativas frecuentemente son, en su mayoría, equivocadas. Espera en Dios.
Dios busca hombres y mujeres enteramente preparados para toda buena obra (2 Tim. 3:17). Aprende a ser paciente y perseveren toda situación hasta que Dios esté listo para sacarte de ella.
¿Estás desesperado por escapar de algo?
Por Angela Brandle, Misionera con SIM
Si deseas conocer mas sobre este tema, entra al siguiente link: llamado-y-voluntad-de-dios