
El tema de este mes es uno muy cercano a mi corazón. TODOS ESTAMOS LLAMADOS a ser parte de la extensión del Reino de Dios sea con nuestras habilidades, nuestro trabajo, nuestras finanzas, nuestras oraciones o con el ánimo que podemos ofrecer para que otros entiendan su llamado a involucrarse.
Dios me hizo primero Su hija, después una profesora y luego periodista. Practiqué como profesional por más de 10 años en los EE.UU.
Le serví con mi profesión, apoyando a mi iglesia local en el área de comunicaciones, y en mi trabajo como profesora, evangelizando y discipulando a mis estudiantes. Le serví dando mis ofrendas y en mis tiempos de oración por el mundo.
En el 2003, Dios me llevó a Latinoamérica dónde le sirvo hasta hoy en día. Aunque el pueblo de Dios ofrenda para que tenga ingresos, uso mis habilidades profesionales cada día para hacer ministerio.
¿Sabes algo? No soy más ni menos espiritual siendo misionera que cuando fui profesora de periodismo. Ni estoy más cerca a Dios sirviéndole a tiempo completo, TODOS estamos sirviéndole a tiempo completo, no importa si te encuentras en una oficina, restaurante, sala de operaciones o en un púlpito por 8 horas al día.
Nuestro tiempo es Suyo y debemos ser intencionales en cómo lo usamos. Dios usa todo lo que somos, todo lo que tenemos, cuando nos entregamos a Su obra.
Él usa todo lo que tengo y soy. Que Dios te guíe por esta edición.
Chris